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domingo, 22 de septiembre de 2013

Sounding/Silence: Martin Heidegger at the Limits of Poetics de David N. Smith



Para Heidegger, una mala comprensión de la lógica aristotélica hizo depositar a la verdad en la predicación o en la adecuación de la palabra al ente. Por ello, entender a la verdad como a-létheia, como desocultamiento, supone el desmontaje de esos niveles para volver sobre el logos fundamental, ese decir del ser que originariamente se da en y desde el silencio. El silencio es una disposición del pensador que queda a solas con el ser sin recibir respuesta a su preguntar. "Cuanto más necesario el decir pensante acerca del ser (Seyn)", dice Heidegger, "tanto más inevitable deviene el silencio (Erschweigen) de la verdad del ser (Seyn) a través del curso del preguntar" (Aportes a la filosofía, p. 34). "El lenguaje se funda en el silencio (Schweigen). El silencio es el más oculto guardar-medida" (ibid., p. 401). El silencio, pues, es la garantía de libertad de toda manifestación del ser, pero, para comprender este espacio originario del ser, es necesario pensar en su relación con lo que suena: el silencio al que se refiere Heidegger no es un mero dejar de sonar o un no sonar aún de lo que puede sonar, desde perspectivas más físicas y psíquicas, sino que "es el recogimiento del Ser en el retorno a su verdad". Ahora bien, aunque la verdad esté más allá de todo sonido, precisamente por eso hay un sonido privilegiado que devuelve a la verdad del ser tanto como abre al Dasein a un decir auténtico. Con ese decir, el Dasein es interpelado por lo digno de ser pensado de una manera radical, alejado de la mera cháchara que es el uso más utilitario y vacío del lenguaje. Ese ámbito donde se dice lo fundamental lo comparten el poeta y el pensador, con la ventaja de que el primero tiene un decir fundante; esto es, tiene prioridad, él nombra en el silencio el silencio.

Como se sabe, Heidegger expresamente se alejó de todo intento de teorización estética o de crítica literaria. Veía en ellas la misma reducción a la técnica y a la lógica que sumía al ser en el silencio inauténtico -pleno de olvido- de la metafísica. En algún sentido, no le faltaba razón. Esto puede verse fácilmente en la actual crítica literaria. Sin embargo, ello no implicaba que no pudiese pensarse en nuevas poéticas y teorías literarias que mantuviesen esa fidelidad con el silencio del ser, es decir, poéticas del límite. Ese fin es el que sustenta el trabajo de David Nowell-Smith, publicado en la serie que edita John Caputo. Sounding/Silence está compuesto por cuatro breves capítulos que se dirigen a la pregunta sobre si es viable una poética del límite entre sonido y silencio. A través de los análisis y de las figuras mismas que utiliza Heidegger busca extraer al pensador de la consideración ontológica para llevarlo a un terreno óntico que, no por no ser originario, tiene que estar contrapuesto con la verdad.


Título: SOUNDING/SILENCE: MARTIN HEIDEGGER AT THE LIMITS OF POETICS
Autor: DAVID NOWELL-SMITH
Formato: 15,2 x 22,8 cm.
Páginas: 256
Editorial: Fordham University Press
Ciudad: New York
Año: 2013
ISBN: 978-0823251537

Reseña editorial:
Sounding/Silence charts Heidegger’s deep engagement with poetry, situating it within the internal dynamics of his thought and within the domains of poetics and literary criticism. Heidegger viewed poetics and literary criticism with notorious disdain: He claimed that his Erläuterungen (“soundings”) of Holderlin’s poetry were not “contributions to aesthetics and literary history” but rather stemmed “from a necessity for thought”. And yet, the questions he poses—the value of significance of prosody and trope, the concept of “poetic language”, the relation between language and body, the “truth” of poetry—reach to the very heart of poetics as a discipline and indeed situate Heidegger within a wider history of thinking on poetry and poetics. Opening up points of contact between Heidegger’s discussions of poetry and technical and critical analyses of these poems, Nowell-Smith addresses a lacuna within Heidegger scholarship and sets off from Heidegger’s thought to sketch a philosophical “poetics of limit”.

Más información en la página de la Fordham University Press.

domingo, 17 de febrero de 2013

Conversatorio sobre la relación entre poesía y filosofía en Trujillo


Conversatorio:

EL SABER DE LA POESÍA Y EL CARÁCTER POÉTICO DEL PENSAR
Sobre la "antigua disputa" entre poesía y filosofía

Ya en tiempos de Platón, según lo que él mismo afirma, era antigua la disputa entre poesía y filosofía. En realidad, se trataba de la crítica filosófica de la poesía que él reforzó decididamente. En su propio beneficio, la filosofía criticaba las representaciones oscuras de la poesía, la ambigüedad de su significación y de sus conclusiones morales, su azarosa adecuación con la realidad; es decir, en última instancia, su carácter engañoso. Tendría la tradición filosófica que hacer un largo recorrido para llegar a reconocer al filósofo como otro poeta que también miente (Nietzsche) y que "todavía está encubierto el carácter poético del pensar" (Heidegger). La exposición evalúa las implicancias de esa disputa y de su progresiva superación, analizando el lugar que tienen, tanto la poesía como la filosofía, en la constitución de la realidad en la conciencia y su lugar por ende en la sociedad, especialmente en tiempos en los que, como decía Vallejo, las gentes hacen tanta bulla que no dejan "testar las islas que van quedando".
 
 
 
 
Expositor: Arturo Rivas Seminario (PUCP)
 
Lugar: Universidad Nacional de Trujillo, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas
 
Fecha: Sábado 23 de febrero de 2013, 11:00 hs.
 
Ingreso libre
 
Organiza: Prof. Hugo Aldave, Filosofía del Derecho y Metodología de la Investigación

Auspicia: Blog Rumor Hegeliano


 

domingo, 14 de octubre de 2012

Requiem para Martin Heidegger



En 1977, en pleno auge del movimiento punk, los Big Peter and the Terrible Garage se convirtieron en Panic, un grupo holandés de corta pero luminosa aparición en la escena punk internacional. Panic estaba integrado por Peter Penthouse (vocalista), Mike DeCourt (guitarra, voz), Pete Passion (bajo, voz) y Rheinhart Roffel (batería). En 1978, lanzaron 13, su primer LP, el cual cerraban con el tema "Requiem for Martin Heidegger", considerado como uno de sus mejores temas. 13 los llevó a realizar giras en los circuitos más importantes de la época, incluyendo apariciones en el club y el teatro del emblemático CBGB de Nueva York, donde compartieron cartel con los Dead Boys y The Ramones.


Con un punk más melódico, Panic destacaba por su calidad, su fuerza interpretativa y su carácter irónico, en este caso, en torno a la figura de Martin Heidegger, el filósofo cuya altura intelectual sólo era discutida por su breve pero significativa relación con el nazismo. Heidegger había muerto en 1976 y había dispuesto que sólo entonces se publicase la entrevista que le dio diez años antes al Spiegel, el único documento público en el que hizo sus descargos sobre el tema. En el Requiem que le dedica Panic se escucha: "Is he in heaven, or is he in hell?" Panic no ofrece una respuesta, tan sólo plantea una pregunta honesta. ¿Cómo podría juzgar el punk a quien ha pensado tanto sobre la nada (Nichts)? Pero la oscuridad de su pensamiento (que corre en paralelo con la de su juicio moral) no es tampoco motivo para idolatrías. El punk no quiere tener ni tiene ídolos.




Requiem for Martin Heidegger (HAI DIKKE HAI!)
Und wie steht es mit das Nichts?
Was können wir sagen von das Nichts
Ist das Nichts gar ganz nichts
oder gibt es auch noch eine nichtende Nichtigheit
Das Nichts! Das Nichts!
Heidegger Hi,
Where he's gone, no one can tell
Is he in heaven, or is he in hell?
Heidegger Hi, 
the truth of being is that being is the truth
And if you ask me further, na! dann sag' ich schluß 
Heidegger Hi, 
In the middle of the winter of '76
Heidegger passed into the nix
The question is raised: what happened to his soul
Can we dig it up, or did it join the whole? 
Heidegger Hi.



Panic se disolvió en 1979 por diferencias entre sus miembros. Penthouse intentó mantener la agrupación con nuevos acompañantes, pero ello sólo duró un par de años más, hasta 1981. El sello Sing Sing ha reeditado 13 el año pasado (2011). El tema sobre Heidegger ha sido incluido también en la compilación de Epitaph: Dutch Punk from 1977-1982.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Heidegger y el estatuto ontológico de la música (sumilla)



En noviembre próximo presentaré en la sección de estética y filosofía del arte del IV Congreso Iberoamericano de Filosofía una ponencia sobre Heidegger y la música. Para quien pueda estar interesado, comparto por ahora la sumilla de dicha participación. El texto completo forma parte de mi proyecto sobre la filosofía de la música en la modernidad; el mismo que afortunadamente estoy próximo a concluir ("sólo" me falta desarrollar los textos sobre Wittgenstein, Sartre y Merleau-Ponty).



Heidegger y el estatuto ontológico de la música
Arturo Rivas Seminario
Heidegger abordó filosóficamente a la poesía, la pintura y hasta la arquitectura, pero no a la música. Por eso mismo es poco conocido lo que pensaba de ella. C. F. von Weizsäcker observaba con acierto que la música apenas si está presente entre los escritos del filósofo. Sin embargo, como afirmaba H. W. Petzet, “sería erróneo deducir de allí que ella le fuera ajena”. A partir de determinados testimonios del propio Heidegger sobre la música de su tiempo y de su predilección por Mozart, Orff y Stravinski, la presente ponencia quiere resaltar cómo esos textos, a pesar de su brevedad, están cargados de una importante significación filosófica y nos aproximan de un modo peculiar a su enfoque sobre el arte en general y sobre la técnica en el arte moderno. Esto nos permitirá inscribirlo también en el panorama más amplio de la estética musical moderna, en particular contraste con la estética nietzscheana y con la de la Escuela de Frankfurt.

El texto que guía la concepción heideggeriana sobre la música es una carta que él dispuso para su publicación poco antes de morir, en la que se refiere a la música de Stravinski. En ella valora el sentido antiguo de la música, es decir, la mousiké griega que, además de no circunscribirse a su delimitación moderna (sólo sonido), se presenta como un don para el cual el músico se dispone como instrumento de la divinidad, de modo tal que no lo oculte. Allí empieza a prefigurarse un estatuto ontológico de la música que complementará en cartas a Hannah Arendt en las que, al referirse a la música de Orff, escribe sobre “la unidad originaria de gesto, danza y palabra”. Sin embargo, no se trata más de la antigua mousiké, lo que implicaría que ni la mejor música actual puede pretender un influjo sobre las condiciones sociales como el que tenía la música para los griegos, equiparándola en esa determinación con el pensar y el poetizar. En eso Heidegger se distancia de la pretensión política de cierta música moderna, tanto de la Gesamtkunstwerk wagneriana como de la vanguardia disonante que ensalza Adorno, manteniendo su distancia también con la autonomía y preeminencia que le da a la música Nietzsche por influjo de Schopenhauer. Por otro lado, mientras que la “nueva música” coloca en su núcleo la cuestión de la técnica, Heidegger privilegia al acontecimiento, que no duda en caracterizar una y otra vez como religioso, como cuando se refiere en uno de sus cursos a Mozart, pero no al modo del Dios cristiano, sino en la línea de una rememoración de la sensibilidad y el pensamiento pre-metafísico de los griegos.


viernes, 30 de diciembre de 2011

Cinco reflexiones musicales sobre el Año Nuevo


Es cierto que cualquier música, sobre todo si es de fiesta, sirve para acompañar las celebraciones de Año Nuevo. Quizá por ello los temas navideños han tenido siempre más cabida, pero eso no significa que no se hayan creado temas específicos sobre lo que significa el comienzo de un nuevo año. Reúno aquí un muy breve listado de cinco temas, en orden meramente cronológico, que, más que ser canciones de celebración, son propiamente canciones de reflexión.


A sad one
Nat King Cole - "Happy New Year" (1958)



Navidad y Año Nuevo son sinónimo de alegría. O al menos eso nos dicen los catálogos de publicidad. Mientras la realidad se encarga de desmentirlos, la inconfundible voz de Nat King Cole (con letra de Gordon Jenkins) nos recuerda que, detrás de toda esa gente feliz con sus "silly paper hats" y sus "stupid little horns", hay también nostalgia y soledad. Y ello no por cuentas separadas, sino también en cada uno de esos personajes festivos; pero cada uno tiene su tiempo de soledad y a él le toca esa noche. Ella, en cambio, estará con su nuevo amor cantando Auld Lang Syne. Mas la diversión y el tedio son estados tan distintos como inseparables. Lo poderoso de toda diversión es su capacidad de hacernos partícipes de un breve paraíso terrenal; pero todo paraíso está allí para ser perdido y siempre nos damos cuenta de ello cuando ya es demasiado tarde, cuando tomamos conciencia del tiempo ido. Por eso mismo no podemos suprimir el sinsentido y la soledad radical. Menos aun cuando la fiesta continúa sin uno y "the wind blows memories". No se trata aquí de un hartazgo cualquiera, sino del tedio fundamental con el que se nos hace manifiesta la absurda fragilidad de nuestra existencia y de todo aquello en lo que nos esperanzamos. Frente a esa desnudez, todo ropaje -incluso y especialmente el ropaje intelectual que desprecia los divertimentos- es necesariamente una diversión, un pasar el tiempo. Pero, cuando la diversión no alcanza, la introspección se hace necesaria y no hay introspección sin memoria. Y, para complicar las cosas, sucede que los recuerdos más tristes son aquellas alegrías plenas e incontaminadas, instantáneas, con las que uno sorpresivamente se encuentra y a las que no se puede volver más que en el recuerdo. Como ese feliz año nuevo en que se besaron los que ya no se besan más.

Se nos había dicho, es cierto, que toda historia empieza con un paraíso perdido, pero es duro asumir que el modo propio de la existencia es descubrirse echado de un paraíso para esperar llegar a algún otro que también se perderá. La mayoría de personas prefieren creer que su paraíso es eterno y, cuando se acabe, creer lo mismo del próximo. Entretanto, en la elegante voz de Nat King Cole se expresa una tristeza que desgarra sin resentimiento: "I wish you a Happy New Year, darling. / May your new love be bright and fair".


Noche para dos
Ella Fitzgerald - "What Are You Doing New Year's Eve?" (1960)



Aun cuando en la naturaleza física sea una noche cualquiera, y aunque uno advierta la arbitrariedad de los calendarios, eso en nada niega que la víspera de Año Nuevo pueda convertirse en una noche especial. Para Ella Fitzgerald es eso lo que cuenta. La celebración del Año Nuevo es, vista así, una excelente oportunidad para acercarse a esa persona y preguntarle: "What are you doing New Year's... New Year's eve?"


Aún hay tiempo para nosotros
Otis Redding y Carla Thomas - "New Year's Resolution" (1967)


El dicho popular "año nuevo, vida nueva" no es estrictamente cierto. Inevitablemente somos una unidad de conciencia que se va nutriendo de un cúmulo de experiencias desde antes de nacer (con la música, por ejemplo, desde el sexto mes de embarazo). No obstante, afortunadamente, tenemos al olvido y al perdón como mecanismos para poner de lado, con menor o mayor control, ciertas experiencias de nuestro pasado, y así hacernos soportable el presente y alentadora la idea del futuro. De allí que los propósitos de año nuevo sean algo tan común. Independientemente de lo que determinen nuestra voluntad y las circunstancias siempre cambiantes, ellos nos dan una ilusión motivadora en tanto punto de inflexión. Un nuevo comienzo, relativo al menos, se vislumbra como posible. Eso encontramos en este clásico tema de Otis Redding que, junto a Carla Thomas, sabe bien que no es posible un olvido radical de todo lo pasado, menos aún cuando no se trata de experiencias meramente personales sino intersubjetivas. Otis sabe que tampoco el perdón es ilimitado. Por ello le canta a Carla: "I hope it's not too late / Just to say that I'm sorry, honey". Desde allí se nos va revelando una letra sutil (hecha por Mary Frierson) sobre los cambios que sufre una pareja, sobre el reconocimiento de las responsabilidades compartidas como fuente de reconciliación y, especialmente, sobre el hacer promesas que se puedan cumplir. La música enfatiza la palabra empeñada por ambos y captura la atención en esa promesa, de modo que ambos olvidan sus problemas. Olvido no quiere nunca decir un abandono absoluto, sino un colocar por debajo de otros recuerdos. El diálogo los integra de un modo verdaderamente esperanzador y Carla concluye: "Oh, it's not too late".


Lost and blue
Abba - "Happy New Year" (1980)



Abba canta sobre y a partir de un fin de fiesta, que es necesariamente un cierre melancólico. Pero es más que eso. Es el paso de una conciencia feliz pero pasiva a una conciencia más bien reflexiva, que vuelve sobre sus pasos y hace que el mismo saludo del día anterior -"Happy New Year"- sea ya distinto, cargado de una esperanza que no es ciega a fuerza de observar cómo el tiempo finalmente nos vence. Incluso esa visión de un mundo en el que los vecinos sean amigos no tiene una validez permanente sino momentánea, de vez en cuando ("now and then"). Incluso el deseo de que tengamos suficiente fuerza de voluntad para seguir, aparece contrastado con su contraparte: "...we might as well lay down and die". Abba nos está cantando de la fragilidad inevitable de estar echados a la existencia; de allí la excelente definición que dan del hombre como estando de espaldas a su futuro: "Oh yes, man is a fool / And he thinks he'll be okay / Dragging on, feet of clay / Never knowing he's astray / Keeps on going anyway...". No se trata de una queja, sino de una constatación. La inocencia de sus voces contrasta así con una letra que es muy sutilmente trágica, en el más pleno sentido griego del término. La versión en español, titulada Felicidad, pierde lamentablemente esta riqueza y permanece en la fiesta; en cualquier fiesta, porque ni siquiera mantiene el contexto del cambio de año. Los juegos de cada lengua y su musicalidad son también frágiles.


Nada cambia el día de Año Nuevo...
U2 - "New Year's Day" (1983)



La música de esta canción es, sin duda alguna, una de las más cautivadoras de la popular banda irlandesa. En esa perfecta confluencia del bajo, el teclado, la guitarra eléctrica y la batería hay una fuerza no superada por ninguna otra canción de Año Nuevo. La letra es característica del antimilitarismo de la banda y de ese disco en particular (War). En ella, Bono nos dice que no sólo la naturaleza sigue igual entre un 31 de diciembre y un 1º de enero, sino que también en lo humano pasa lo mismo: el cambio de año no implica el fin de la guerra. Pero la diferencia está planteada allí mismo, en la voluntad humana que lo distancia de sus condicionamientos naturales y de sus actos más instintivos: "Though torn in two / We can be one". La canción hace alusión, indirectamente, a la situación de Polonia, sumida por entonces en la ley marcial ("All is quite on New Year's Day"). El movimiento sindical Solidarność fue declarado ilegal ("A world in white gets underway") hasta que, a fines de la década, formó un partido que le ganó las elecciones al régimen comunista y contribuyó decididamente a la disolución del bloque soviético. Pero en 1983 las cosas estaban muy lejos todavía de ello. Por eso la canción termina con una estrofa dura pero realista: "Though I want to be with you / Be with you night and day / Nothing changes / On New Year's Day". Nada cambia, pero la solidaridad que subyace a esa quietud, ella sí crece y puede romper las cadenas.

viernes, 15 de octubre de 2010

Tratado fenomenológico de estética por Günter Figal



Günter Figal, reconocido fenomenólogo y profesor de la Universidad de Friburgo, ha publicado un muy prometedor tratado de fenomenología del arte. Si bien ha habido fenomenólogos que han dedicado algunos estudios al arte (por lo general a la pintura), ninguno del que tenga conocimiento había desarrollado toda una teoría estética, como lo hace ahora Figal.

La nota editorial señala que se trata de un conjunto sistemático a través del cual su autor considera a las artes visuales, la poesía y la música (que ya era una ausencia notable en la tradición fenomenológica), así como la danza, la horticultura (antes sólo considerada por Schopenhauer), la arquitectura y la cerámica (usualmente descartada por artesanal). Todo esto lo hace mediante referencias a obras de arte concretas y a sus propias experiencias.

Como si eso no fuese motivo suficiente para interesarse en la obra, se nos indica asimismo que a pesar de ser un estudio fenomenológico en sentido estricto (es decir, marcado decisivamente por Husserl), Figal parte de una reformulación de la estética kantiana, lo cual es un acierto teniendo en cuenta la importancia del criticismo para la fenomenología, para discutir luego con las concepciones del arte de Platón, Aristóteles, Hegel, Nietzsche, Heidegger, Merleau-Ponty, Gadamer y Adorno. Además, frente a la impronta sociológica que domina en buena cuenta en los estudios estéticos, Figal aborda el tema de la cultura y la importancia de los medios de comunicación, remitiendo en última instancia a lo que la experiencia estética, analizada desde una perspectiva fenomenológica, puede decirnos sobre nuestras experiencias de la vida misma.

Figal, Günter, Erscheinungsdinge. Ästhetik als Phänomenologie, Tubinga: Mohr Siebeck, 2010, 304 p.

Puede consultarse la página Web de la editorial.

martes, 31 de agosto de 2010

A vueltas con Heidegger sobre Hölderlin



En el marco de su colección "Biblioteca Internacional Martin Heidegger", la editorial Biblos de Buenos Aires ha publicado recientemente una traducción del curso de Heidegger impartido en la Universidad de Friburgo en el semestre de invierno de 1934/35, dedicado a los himnos "Germania" y "El Rin" de Friedrich Hölderlin. La traducción es de Ana Carolina Merino Riofrío. Como señala la nota editorial, "este curso es importante no sólo para la filosofía sino también desde un punto de vista político, pues fue dictado poco después de la renuncia de su autor a la rectoría de esa universidad, en febrero de 1934".

Dicho curso constituyó además la primera de las meditaciones de Heidegger dedicadas a Hölderlin, poeta que había pasado de una ignominia casi total (en tiempos de Nietzsche, por ejemplo) a ser uno de los más importantes y populares de la literatura alemana. Heidegger mantendría ese diálogo con Hölderlin hasta el final de su vida. En él no ve sólo a un interlocutor poético, ni -como en todas sus reflexiones sobre el arte- está interesado por el arte en sí (por una teoría estética) o por la mera lectura filosófica de la poesía, sino por lo que en esta se elabora, en su lenguaje propio, como pregunta por el Ser. El interés de Heidegger es, pues, ontológico y no literario. En sus propias palabras: "Hölderlin no es tomado aquí como un poeta entre otros, tampoco como uno ahora supuestamente actual, sino como el poeta del otro inicio de nuestra historia futura. Por ello, este curso está en íntima conexión con la conmovedora tarea de convertir en pregunta la verdad del ser; y no es sólo un camino lateral hacia una «filosofía de la poesía» y del arte en general".

Adviértase la pretensión, digamos, de magna política que se le atribuye al poema. En ese sentido, podemos decir que hay tres manifestaciones del ser que corren paralelas en este escrito: la propiamente filosófica, la de la analítica de Ser y tiempo de la que Heidegger va alejándose presuntamente por considerarla insuficiente a partir de su conocido viraje (die Kehre); la de la poesía propiamente dicha, que el mismo Heidegger va a ensayar con poemas suyos, especialmente durante su período tardío; y la más oscura y polémica de la política, de la que es ajena su filosofía en cuanto tal, aunque no, evidentemente, su vida misma y lo que está entrelíneas en sus meditaciones.
 
HEIDEGGER, Martin, Los himnos de Hölderlin “Germania” y “El Rin”, trad. de Ana Carolina Merino Riofrío, Buenos Aires: Biblos, 2010, 280 p.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Poesía y significación (Adorno y Meyer)



Si llego a dictar este semestre mi seminario sobre poesía, uno de los principales temas a debatir será el de la importancia (mucha o poca) que tiene la significación en la poesía. A mi juicio, la significación es enteramente secundaria, incluso con la centralidad que en el poema tiene la palabra. Habrá que discutir entonces con Adorno y con otros teóricos del arte como Theodor A. Meyer, de quien dice Adorno que demostró que a los poemas no les corresponde una intuición sensible de lo que dicen, y que su concreción consiste más bien en su figura lingüística y no en la impresión óptica que han de causar.* No estoy seguro de que Meyer le dé tanta importancia a lo conceptual como pretende Adorno, pero, aun si no fuese así, reducir la sensibilidad poética a una mera impresión óptica parece un malentendido entre vanguardistas y antivanguardistas.

"Figura lingüística"; ciertamente eso es lo esencial en el poema. Yo la he estado llamando "imagen lingüística". Con ello no se refiere, en ningún caso, únicamente a las líneas que forman una palabra, pero Adorno da el salto directamente al concepto, a la significación, que para él es lo más concreto. Como buen hegeliano, el concepto (lo más abstracto en apariencia) es en realidad lo más concreto; no así lo sensible. La otra manera de entenderla es un poco menos apresurada y empieza por valorar más lo sensible desde su origen musical (recuérdese la célebre carta de Schiller a Goethe sobre la inspiración**), para luego pasar a un análisis del rol primordial de la intuición y de la imaginación, y finalmente llegar a la conceptualidad como un elemento secundario aunque no por ello poco importante.

El tema es complejo pero es necesario abordarlo, pues únicamente en medio de él puede articularse una comprensión ontológica sobre la naturaleza de la poesía, y no sólo de la poesía.



____________
* El libro de Meyer al que se refiere Adorno tanto en su Teoría estética como en sus Notas sobre literatura se titula: La ley estilística de la poesía (Das Stilgesetz der Poesie, Leipzig, 1901).
** En ella Schiller le escribe: "Se da previamente una especie de disposición musical del ánimo, y sólo después surge en mí la idea poética". En este sentido, se comprenderá que reconozcamos nuestra filiación con los poetas románticos, que creían necesario el vínculo entre poesía y filosofía, pero que no tenían duda alguna sobre la prioridad ontológica de la poesía. Nietzsche y Heidegger, de distintas maneras, siguieron también esa línea.

viernes, 15 de enero de 2010

Nuevo año, blog renovado, libros y películas nuevas


Blog renovado

Hace poco más de un año decidí abrir este blog con la finalidad de reunir cierta información sobre filosofía de la música para mi seminario en la PUCP. Pretendía ser fundamentalmente un blog informativo, pero desde el comienzo no pudo serlo pues ineludiblemente fui introduciendo comentarios e interpretaciones personales, a lo que siguió la ampliación temática a la estética en general y la publicación de algunos textos redactados especialmente para el blog. De esa manera, este espacio ha ido tomando su propia forma con los meses y ha contado con una amable recepción nacional e internacional que agradezco.

Por ello mismo, ya era hora de hacer un cambio; uno más significativo que el que hiciera hace algunos meses cambiando el color de fondo y el tipo de letra. El fin de año me brindó la oportunidad de buscar una nueva plantilla, una más dinámica y atractiva, a la que sin embargo tuve que hacerle numerosas modificaciones para que se adecuara satisfactoriamente a los nuevos contenidos. Como resultado, además de la constancia en la publicación que espero mantener este año también, se ha añadido un espacio para difundir algunos videos que me gustan con un pequeño comentario. Este espacio los quiere animar a volver continuamente, pues sus contenidos serán cambiados cada semana y no quedarán archivados. Por otro lado está la agenda de eventos que ordenará mejor la información de eventos que antes era publicada dentro de los mismos posts. Y finalmente he querido incluir una marquesina en la página principal del blog que rote con frecuencias variadas algunas novedades sobre el mundo del arte con sus respectivos vínculos a páginas web.

El blog ha tenido poco más de diez mil visitas en todo este tiempo. Algunas otras mejoras previstas para las próximas semanas son la inclusión de un espacio para discos recomendados y un menú desplegable para los nombres de los filósofos, con lo que el listado de etiquetas podrá ser simplificado. Todas estas nuevas herramientas están especialmente dirigidas a los visitantes continuos, por lo cual espero que sean de su agrado.


Nuevos libros

No sé bien si por Navidad o por Reyes, pero el nuevo año me trajo nuevos libros que recién estoy empezando a leer. Entre ellos están:

martes, 8 de diciembre de 2009

Sumillas - 4º Colóquio Kant de Marília: Kant e a música



Copio a continuación las sumillas de las ponencias presentadas en el Coloquio de Marília sobre Kant y la música. En ellas se puede apreciar un importante abanico de análisis en torno a la relación entre el filósofo de Königsberg y los más diversos intereses musicales de los ponentes.

PROGRAMAÇÃO CIENTÍFICA

9/11/2009 (segunda-feira)

20.00 Abertura oficial
20.30 Conferência de abertura:
Peut-on parler d'une esthétique kantienne?
Expositor: Ricardo Ribeiro Terra (USP)
Coordenador: Ubirajara Rancan de Azevedo Marques (Unesp)

10/11/2009 (terça-feira)

9.00 Conferência:
La "unüberschreibare Stimme der Vernunft" et la "Melodie des besonnenen Lebens" - la musique dans la pensée de Kant et de Schopenhauer

A première vue, l'importance de la musique dans la pensée de Kant et celle dans la pensée de Schopenhauer ne semblent guère assimilables : d'un côté, le philosophe rationaliste qui considère la sensualité du son comme antipode potentiel d'une connaissance claire et réfléchie, de l'autre, le philosophe du vouloir pour lequel la musique exprime la signification de la vie d'une manière même plus adéquate que la philosophie. Dans la mesure où Kant estime la capacité musicale avoir peu d'importance quant au fondement de la moralité humaine - le sujet capitale de sa philosophie -Schopenhauer estime la musique être d'une importance philosophique extraordinaire en tant qu'expression immédiate de la volonté qui est l'essentiel même. Cependant, les métaphores mentionnées dans le titre démontrent que les deux penseurs, malgré leurs positions divergentes, voient un lien entre la conscience réfléchie de l'homme - capable de la moralité -et sa faculté sensuelle d'entendre et de produire des sons - capable de la musique. La « corporalité » du son est le garant de la certitude, parce que - selon Kant ainsi que pour Schopenhauer - la certitude de la connaissance a besoin de l'expérience basée sur la sensation. De cette manière, la « voix » de la raison kantienne assure la conscience morale personnelle, mais surindividuelle; la musique- ainsi que l'idée, selon Schopenhauer - transmet la compréhension indubitable du vouloir vivre à susceptible de transcender l'individualité à vers l'identité générique.

Expositora: Margit Ruffing (Johannes Gutenberg-Universität Mainz)

domingo, 20 de septiembre de 2009

"Kant e a música". 4º Colóquio Kant de Marília, Sao Paulo


La Universidade Estadual Paulista (UNESP), en su campus "Júlio de Mesquita Filho" de Marília, organiza del 9 al 12 de noviembre próximos el 4º Coloquio Kant de Marília, que en esta ocasión estará dedicado al tema general de "Kant y la música". Además de los participantes brasileros, la mayoría de ellos miembros de la siempre activa e importante Sociedade Kant Brasileira, este encuentro contará con la participación especial de estudiosos kantianos de Alemania y Bélgica, tales como Herman Parret, Giorgia Cecchinato, Margit Ruffing, etc.













Sin embargo, el interés especial que tiene este coloquio se debe no sólo a su tema general, sino también a los temas de las conferencias plenarias. Ricardo Ribeiro abrirá el evento preguntándose si podemos hablar en sentido estricto de una estética kantiana o si este término, principalmente en la Critica de la Facultad de Juzgar, debe referirse sólo a la sensibilidad; algo que atañe especialmente a la música, con la cual se ha optado casi siempre por lo segundo, así como atañe a la crítica hegeliana que distingue entre estética y filosofía del arte.

Por su parte, Margit Ruffing comparará las filosofías de Kant y de Schopenhauer sobre la música, lo que a mi juicio arroja luces sobre su vínculo más que con cualquier otro arte particular, en oposición al intento heideggeriano por separar radicalmente sus respectivas estéticas desde la óptica del Seyn.

Zeljko Loparic llevará la estética kantiana al terreno de la música contemporánea, donde predomina más bien el hegelianismo.

Mário Videira analizará la influencia de la Critica de la Facultad de Juzgar en la literatura musical de inicios del siglo XIX, es decir, en el Romanticismo musical.

Valério Rohden se preguntará por el sentido "pre-político" de la música en Kant, apuntando quizá a un vínculo sólo indirecto entre música y política, al contrario de las tendencias idealistas que se caracterizan por tender entre ellas un vínculo directo.

Tristan Torriani tratará la cuestión fundamental de los problemas metodológicos y científicos que suelen impedir que se vea a la estética musical kantiana como un todo sistemático e integrado al resto de su pensamiento.

Vicente de Paulo Justi analizará lo agradable, lo bello y lo sublime referidos a la música, mientras que Clélia Martins verá especialmente lo bello en la música.

Arlenice Almeida da Silva abordará la importancia de la voz, sobre todo en un sentido cosmopolita.

Ubirajara Rancan de Azevedo Marques buscará aclarar los términos musicales que utiliza Kant, algunos de los cuales ya habían sido apropiados antes por parte de la filosofía, como Leibniz con la armonía.

Márcio Benchimol Barros aplicará la tercera Crítica -en su espíritu delimitador de la razón- al contexto musical del Romanticismo, con miras a un tipo especial de idealismo tardío-romántico que bien puede aproximar la estética musical de Kant con la de Nietzsche. No en vano su ponencia se titula: Kant contra Wagner.

Giorgia Cecchinato comparará las concepciones musicales de Kant y de Hegel, mientras que Rodrigo Duarte analizará qué resonancias ha tenido en Hegel y Adorno la aconceptualidad de la música según Kant, aspecto crucial que hace de la suya una estética no sólo ajena, sino además opuesta a las estéticas idealistas.

José Oscar de Almeida Marques retorcederá un poco, hasta Rameau y Rousseau, para ver cómo concebían a la melodía y a la armonía en el esquema del arte como representación (imitación de la naturaleza) que predominará en la estética clásica y que tiene alcances hasta Kant, en quien, sin embargo, aparece también notoriamente el paradigma de la expresión que explotará el Romanticismo.

Herman Parret presentará un análisis de la jerarquía de las artes, en su relación con la división de los sentidos, en Kant y en Herder. El caso kantiano es relevante porque contrasta con las posteriores jerarquías de Schelling, Hegel y Schopenhauer al no guiarse por una concepción metafísica del arte, sino por una detallada observación del funcionamiento de la percepción.

Finalmente, Leonel Ribeiro dos Santos indagará por el "ritmo" de la filosofía kantiana.

Yo participaré en una sesión de comunicaciones presentando una aproximación sistemática de las observaciones kantianas sobre la música (algo que con todo derecho podría llamarse "su filosofía de la música"), en el contexto del clasicismo musical, así como en el de una tendencia vitalista y anti-idealista en la filosofía de la música, y en el contexto de su propio pensamiento extramusical. De este modo espero también recoger valiosa información de las ponencias que escuche, para poder reseñarlas en esta página.

Para mayores datos sobre este Coloquio, visite la página Web de la UNESP.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Heidegger en Barranquilla. Congreso Internacional por su 120 aniversario


















Del 6 al 9 de octubre próximos, en Barranquilla, Colombia, la Sociedad Iberoamericana de Estudios Heideggerianos organizará el Congreso Internacional Martin Heidegger 120 años (1889-2009), el mismo que está dedicado a la memoria del prestigioso estudioso heideggeriano, el filósofo italiano Franco Volpi (1952-2009). La ocasión representa uno de los encuentros más importantes que se hayan celebrado en Latinoamérica sobre Heidegger, puesto que participarán los especialistas más relevantes en nuestro idioma, además de algunos otros invitados. Entre ellos se encontrarán Alberto Rosales, Alejandro G. Vigo, Ángel Xolocotzi, Arturo Leyte, Carlos B. Gutiérrez, Carlos Másmela, Jean-François Courtine, Jesús Adrián Escudero, Ramón Rodríguez, Lourdes Flamarique y Klaus Held.

Los ejes temáticos son:
  • Heidegger, fenomenología y hermenéutica
  • En torno a Ser y tiempo
  • Heidegger y la cuestión política
  • Heidegger en diálogo con la tradición filosófica
  • Heidegger y el lenguaje
  • Heidegger y el arte
  • Heidegger y la técnica
  • Heidegger y la cuestión teológica
  • Heidegger y el pensamiento oriental
  • Mesa de estudiantes
Más información en la página Web de la Universidad del Norte, que es la institución anfitriona.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Tres preguntas, hechas o no, y sus respuestas (Kierkegaard y el amor)




















1. Pregunta hecha y ya contestada: ¿Le interesaba a Kierkegaard la existencia como la abordó el existencialismo... Sartre, por ejemplo?

Además de lo verbalmente dicho, que en vano reproduciría aquí, habría que partir desde el punto en que se advierta con claridad que hablar de "existencial-ismo" supone ya una supresión de la existencia particular. Nada más ajeno al querer de Kierkegaard. Ni siquiera en "El existencialismo es también un humanismo" se encuentra el requerimiento de que la comunicación sea subjetiva. ¿Y en La náusea?... ...¿Y en La náusea?


2. Pregunta hecha y quizá no contestada: ¿Se podría retornar del estadio religioso al ético o de este último al estético?

a) Para Kierkegaard: ¿Dar un salto hacia atrás? No. En la medida que el salto hacia adelante y la decisión que conlleva sean hechos con la entereza subjetiva que supone ser auténtico, no es posible. Sí lo es, en cambio, si dicho avance ha resultado del deliberado engaño de uno mismo. Por ejemplo, si uno establece una relación amorosa por un compromiso objetivo (una imposición) o por lástima, y no realmente por amor, o si uno funda su amor a Dios (su piedad religiosa) en los tratados de teología o en los mandatos de su pastor, y no en la vivencia espiritual subjetiva, entonces no sólo es posible, sino incluso necesario que se regrese a los estadios previos, pero esto porque sólo era una ilusión el encontrarse en los posteriores. Para emprender el camino de ascenso con la debida pureza y convicción ("la pureza de corazón es querer una y la misma cosa"), es necesario comenzar por lo estético, por el goce sensible, por el erotismo. En ese sentido el donjuanismo es una especie de mal necesario, y de allí que Kierkegaard le dé una importancia inusitada - su justificación está en el hecho mismo de ser una respuesta natural (querida incluso por Dios) frente a los desvaríos del cristianismo oficial y de las filosofías especulativas. Si a pesar de ello se observa que lo estético -aquí, el erotismo y la seducción- es en cierta medida un estadio inauténtico para nuestro autor, ¿por qué entonces parte de ellos, siendo su meta el amor religioso? Evitando por ahora los detalles, bien puede servirnos de respuesta una frase de Heidegger que alude a San Agustín: "No porque el camino sea de orden inferior (vilis via) tiene por qué ser inferior el objetivo".*

b) En mi apropiación de Kierkegaard: El camino señalado por Kierkegaard es sólo uno de los dos posibles. El otro es precisamente, en sus mismos términos, un camino a la inversa: primero es necesaria una vivencia auténtica de lo religioso, luego se da el salto a lo ético, como un paso necesario de maduración, para finalmente dar el salto a la autenticidad estética. Se trata de una vía de descenso hacia lo primordial, que está en el "reino de este mundo". Se trata de una piedad para con la tierra (y el sol y el mar... y el chocolate y desde luego las mujeres...). Se trata de avanzar de espaldas, como decía San Agustín, sin saber lo que nos depara el futuro (e incluso sin el ligero respaldo de la fe). Se trata de los mismos tópicos y aprendizajes que Kierkegaard describió con brillantez, pero de una forma exactamente inversa.


3. Pregunta no hecha y quizá no contestada: ¿Por qué Kierkegaard y no, por ejemplo, Platón?

En resumidas cuentas, por una sencilla preferencia por lo particular en lugar de las esencias; por querer conocer el amor a partir de sus obras mismas y no a partir de la Idea, de lo que sería el amor-en-sí. Kierkegaard, que era un asiduo lector de Platón, nos remite siempre al existente, y desde esa perspectiva vivencial pueden abordarse mejor las distintas facetas de lo que es el amor, especialmente de aquellas que, en su irreflexividad, escapan del holismo sistemático del filósofo idealista (dicho sea, de paso, eso mismo para el concepto de amor de Hegel).


* Heidegger, Martin, Estudios sobre mística medieval, trad. de Jacobo Muñoz, Madrid: Siruela, 2001, p. 192.

lunes, 20 de julio de 2009

Quino en Lima: 14a. Feria Internacional del Libro


Esta semana se abre la 14ª Feria Internacional del Libro de Lima (FIL-Lima 2009). Al parecer, en cuanto a editoriales y libros, no habrá mayores novedades. Las mismas editoriales de siempre ofrecerán algunos descuentos sobre las publicaciones que regularmente se encuentra en librerías. Algunas novedades menores aparecen siempre, pero sigue siendo inexplicable la poca capacidad (o disposición) de la Cámara Peruana del Libro para lograr convocar a editoriales importantes de otros países que tienen una distribución escasa o nula en nuestro país y que son las que harían que la Feria adquiera un carácter verdaderamente extraordinario. Afirmar que "la Feria del Libro de Lima tiene el mismo nivel e importancia que sus similares en Guadalajara, Santiago de Chile, Bogotá, Buenos Aires y Panamá" (por el mero hecho de pertenecer a ese circuito de cámaras del libro) es una absurda exageración, un insulto a nuestra inteligencia bibliográfica, tanto por los precios como sobre todo por la extensión (desde el espacio mismo) y por la variedad de los libros que se puede encontrar en dichas ferias.

Ese predominio del espectáculo y del comercio curiosamente invade el "mundo de los libros" que debiera serle ajeno y criticarle. El éxito se mide no por el nivel de lectura (y sobre todo por la capacidad de lectura compleja), sino por el número de asistentes a la feria y especialmente por el número de ventas. Del mismo modo, los escritores invitados son promocionados por sus premios y no por el contenido de sus libros mismos. Todo esto no es inocuo, sino que implica determinadas consecuencias negativas, en el mejor de los casos por omisión. Que lo que importe no sea la lectura misma, hace que la feria no se convierta en un espacio para desarrollar eficazmente la lectura, sino que sólo se quiere "promocionarla"; la cultura es un objeto que hay que saber vender, casi como los "éxitos" del Ministerio de Educación. Se asume que quien compra un libro lo lee, sin aprovechar la ocasión para trabajar en el problema real de que seamos el país con el nivel de comprensión lectora más deprimente de toda la región. Al contrario, el centro de la Feria es el exhibicionismo de los escritores. No por gusto el lema de esta edición de la FIL es: "Más espectacular".

De cualquier manera, no todo es siempre negativo; para eso existe la risa, incluso sobre temas políticos de primera importancia. Y la sorpresa de la FIL en cuanto a invitados se refiere se concentra este año en el caricaturista más importante de Latinoamerica: Joaquín Salvador Lavado, "Quino". Su presentación en la Feria, que este año se desarrollará en el Vértice del Museo de la Nación, se realizará el jueves 23 de julio a las 5:30 p.m., fecha en la que será entrevistado por Federico Salazar, quien probablemente sea una buena elección al tratarse de un periodista culto y divertido, poseedor de una ironía que bien puede congeniar con la de su entrevistado.

A continuación coloco algunas caricaturas "filosóficas" de este brillante artista que tendremos el gusto de ver y escuchar en vivo. Sencillamente genial. Sírvase darle la risa necesaria a cada una.

(Deducciones metafísicas... o Descartes después de Kant)

De: Quino, Déjenme inventar, Buenos Aires: Ediciones de la Flor, 1983.

(Filosofía "política"... o Heidegger y el nazismo)

De: Quino, Hombres de bolsillo, México: Tusquets, s/f.

(La pregunta fundamental de la metafísica... Leibniz-Heidegger)

De: Quino, Bien gracias, ¿y usted?, Buenos Aires: Ediciones de la Flor, 1976.

("¿Qué es esto - la filosofía?")

De: Quino, Toda Mafalda, Buenos Aires: Ediciones de la Flor, 1993.

(El genio maligno)

("Sócrates y la tragedia")

Se puede acceder a su página web oficial en: http://www.quino.com.ar/

Y a la página de la FIL-Lima 2009, donde puede encontrar el listado de expositores y la agenda de actividades, en: http://www.filperu.com/index2.php?id=1

domingo, 5 de julio de 2009

Heidegger y Mozart: "Sólo un dios puede salvarnos"




Se dice que al escuchar la música de Bach podemos sentir la nostalgia del paraíso, mientras que si escuchamos a Mozart estamos en el paraíso mismo. Heidegger no estuvo exento de interesarse por la música, y aparentemente Mozart era su compositor predilecto. Eso no haría sino confirmar la naturaleza de su predilección por el neoclasicismo. A Hannah Arendt le escribía cómo cuando escuchaba la Antígona de Orff en vivo, sintió en un momento como si los dioses hubiesen estado allí. ¿Qué dioses? Evidentemente no el de la onto-teo-logía, el dios cristiano, el de la metafísica tradicional que él criticaba y del que Nietzsche hubiese ya advertido su acabamiento, su muerte, su pérdida de sentido vital. ¿Qué dioses entonces? Evidentemente los de Hölderlin (Orff estaba adaptando la célebre y polémica traducción de Antígona que hizo Hölderlin). Quizá también los dioses de los griegos presocráticos, los dioses homéricos, aquellos que se enaltecían con toda esa arbitrariedad que les criticara Platón...


Lo cierto es que hay algo en Mozart que lo hace un músico único, y eso tiene que ver justamente con que uno se siente en presencia de algo sobrenatural pero a la vez muy humano y pleno de serenidad cuando se le escucha. Aparentemente eso mismo le pasaba a Heidegger. Por eso le dedicó al genial compositor una consideración especial en una de sus lecciones sobre el principio de razón suficiente, cosa que no hizo con ningún otro músico. No es en absoluto casual que lo mencione en esas lecciones. Más allá del aniversario del músico, que se cumplía por esos días, ese principio supone ser uno de los pilares fundamentales de la serenidad de la que goza la filosofía leibniziana, muchas veces tildada de optimista. Esa serenidad que es propia del clasicismo está impregnada de modo especial en la música de Mozart y en su modo mismo de composición, con ese don que se daba en él como si fuese una fuente de bellas emanaciones sonoras, como si la genialidad no fuese suya, sino como si fuese el mero instrumento de la divinidad.

Recientemente se ha traducido un libro excepcional: Encuentros y diálogos con Martin Heidegger (1929-1976). En él su autor, Heinrich Wiegand Petzet, da cuenta de esta predilección de Heidegger por la música y por Mozart:

Heidegger y la música: un tema que nos llevaría a una región cercana al corazón de este hombre, aunque conocida por pocos. Así, C. F. von Weizsäcker observó que la música apenas si ocupa un lugar en los discursos del filósofo sobre el arte. Pero sería erróneo deducir de allí que ella le fuera ajena. Al contrario. Su preferido era Mozart. El más bello testimonio de esto lo dio al comenzar una lección que coincidía con el bicentenario del nacimiento del compositor; citó allí un dístico de Angelus Silesius:

Un corazón que se encalma hasta el fondo para Dios como
Él quiere,
es tocado por Él con gusto: es su tañido de laúd.

Y agregó: "El tañido de laúd de Dios: eso es Mozart".
Petzet, Heinrich Wiegand, Encuentros y diálogos con Martin Heidegger (1929-1976), Buenos Aires: Katz, 2007, p. 29.


domingo, 15 de febrero de 2009

Heidegger über Strawinsky

Über Igor Strawinsky

Sehr geehrter Herr Dr. Strobel!

Im Hinblick auf Ihre Bitte durchbreche ich einmal die von mir festgehaltene Regel, auf Rundfragen nicht zu antworten.

Ihre beiden Fragen sind, recht bedacht, nur eine, sobald wir uns der alten Weisheit erinnern, daβ wir nur das kennen, was wir mögen. Auf solche Weise kenne ich zwei Werke von Igor Strawinsky: die »Psalmensymphonie« und das Melodrama »Perséphone« nach der Dichtung von André Gide. Beide Werke bringen auf verschiedene Weise uralte Überlieferung zu neuer Gegenwart. Sie sind Musik im höchsten Sinne des Wortes: von den Musen geschenkte Werke.

Doch weshalb vermögen diese Werke selbst nicht mehr den Ort zu stiften, an den sie gehören? Die Frage meint nicht eine Grenze der Kunst Strawinskys. Sie betrifft vielmehr die geschickhafte Bestimmung der Kunst als solcher, d. h. des Denkens und Dichtens.

Mit bestem Gruβ
Ihr
Martin Heidegger

Heidegger, Martin, Aus der Erfahrung des Denkens (1910-1976), Gesamtausgabe Bd. 13, Frankfurt am Main: Vittorio Klostermann, 1983, s. 181.

domingo, 1 de febrero de 2009

Heidegger sobre Orff, Hölderlin y los dioses griegos


Carl Orff - Carmina Burana. Cantiones profanae cantoribus et choris cantandae comitantibus instrumentis atque imaginibus magicis (Canciones seculares para cantantes y coristas para ser recitadas en conjunto con instrumentos e imágenes mágicas), Preludio: O Fortuna.


Carl Orff (1895-1982), destacado compositor y maestro de composición del neoclasicismo alemán, conocido sobre todo por su Carmina Burana que Heidegger también apreciaba.

"Durante la velada, hubo una buena conversación en un círculo íntimo; yo estaba sentado entre Guardini y Orff, frente a Max Pulver..." (Carta a Hannah Arendt, 27 de junio 1950)
"A principios de enero estuvimos invitados en Munich a la representación de la Antígona de Orff - toda la traducción de Hölderlin en música. Hace tiempo que no he vivido nada semejante. Asistimos a dos representaciones. En el día intermedio, Reinhardt habló sobre la traducción de Hölderlin de la Antígona de Sófocles: una conferencia grandiosa; en mi opinión, Reinhardt proporcionó por primera vez la llave para despejar la oscuridad de las notas de Hölderlin sobre su traducción. 
Orff ha conseguido algo que se remonta a la unidad originaria de gesto, danza y palabra y que desde allí crece de forma elemental. Orff, a través de Hölderlin, llegó por un camino propio a lo griego. Durante algunos momentos los dioses estaban ahí. Deseo que tú lo hubieras vivido" (Carta a Hannah Arendt, 6 de febrero 1951)
"La música de Orff no es música en nuestro sentido ni es moderna en el sentido de la música moderna" (Carta a Hannah Arendt, 1 de abril 1951).
Fuente: Arendt, Hannah y Martin Heidegger, Correspondencia 1925-1975, edición de Ursula Ludz, trad. de Adan Kovacsics, Barcelona: Herder, 2000, pp. 106, 116, 118.


Antes que ofrecer mi interpretación personal sobre estos pasajes, breves pero muy cargados de significación dentro del pensamiento de Heidegger, quisiera aquí plantear tan sólo algunas preguntas que, a lo mejor, en el entrecuce de caminos, nos permitan compartir un claro (Lichtung) en el pensamiento de lo que aquí se quiere evidenciar como lo más simple, lo más elemental, pero por ello mismo lo más importante: la música. En torno a ella, no hay desde luego respuestas correctas, sino únicamente respuestas propias...

Lo primero es la frase con la que Orff subtituló su adaptación de los textos medievales conocidos como Carmina Burana: "Canciones seculares para cantantes y coristas para ser recitadas en conjunto con instrumentos e imágenes mágicas". Se ha dicho con acierto que esta frase caracteriza bien toda la obra de Orff. Siendo así, ¿a qué se refiere Orff con secularidad?, ¿qué relación tiene con la religión cristiana (o con el monoteísmo)? ¿No hay una cierta religiosidad a la que apela Orff en sus obras? ¿Ve ello Heidegger cuando se refiere a la presencia de los dioses al escuchar su música? ¿Tiene la música ese poder "mágico"? Teniendo en cuenta todo lo que implica hablar de dioses y no de Dios, ¿a qué dioses se refiere Heidegger?, ¿a qué tipo de relación con la divinidad? ¿En qué sentido eso hace necesario un retorno a la sensibilidad y al pensamiento pre-metafísico de los griegos? ¿Esa sensibilidad musical implica que la experiencia básica de la música no es meramente sonido, que eso es fruto moderno, sino la unión fundamental de sonido, imagen, danza y palabra? ¿Qué puede decirnos, tanto de su propia filosofía como de la filosofía de la música en general, ese gusto de Heidegger por la música del neoclasicismo (Orff y Stravinsky)? ¿A qué tipo de música inactual y distinta a la "moderna" quiere Heidegger que nos dirijamos? ¿Cuánto pueden ayudarnos en eso las tragedias y poesías como la de Hölderlin (o ejercicios de pensamiento como el suyo)? ¿En qué medida precisamos de ayuda y sin embargo el camino seguirá siendo propio?...

sábado, 13 de diciembre de 2008

La poesía de Heidegger


Si bien su aproximación a la música fue meramente incidental (sin que por ello dejen de interesar sus breves apreciaciones sobre Orff o sobre Stravinski, por ejemplo), es bastante conocida la mucho más cercana y extensa aproximación de Heidegger con la poesía, y en particular con la poesía de Hölderlin. En esa línea, Alianza Editorial publicó recientemente una cuidada reedición en castellano del volumen 4 de la Gesamtausgabe: Erläuterungen zu Hölderlins Dichtung (trad. esp.: Aclaraciones a la poesía de Hölderlin, Madrid: Alianza Editorial, 2005, 233 p.).

Menos conocido es, empero, el oficio de Heidegger como poeta. Esto se debe desde luego a que su obra en verso se encuentra dispersa, inclusive en las ediciones alemanas. De ese modo, uno puede encontrar varios poemas suyos en la correspondencia con Hannah Arendt (que, a decir verdad, son algunos de los mejores), o dentro de algunas obras como los Beiträge zur Philosophie (Vom Ereignis) (trad. esp.: Aportes a la filosofía. Acerca del evento, Buenos Aires: Biblos, 2006, 414 p.), cuya introducción consta precisamente de siete poemas, y en otros textos con marcado carácter poético como Aus der Erfahrung des Denkens (trad. esp.: Desde la experiencia del pensar, Madrid: Abada, 2005, 56 p.).

Sin embargo, los lectores y estudiosos de la obra del filósofo alemán esperaban con ansias la proyectada publicación del volumen 81 de la Gesamtausgabe, en el cual se editarían los poemas de Heidegger bajo el título Gedachtes. Finalmente, gracias al esmerado trabajo de edición de Paola-Ludovika Coriando, bajo la supervisión general de F.W. von Herrmann, ha aparecido hace un año este importante volumen que permite vislumbrar con mayor claridad la relevancia de la poesía (y especialmente la de escribir poesía) en el desarrollo filosófico del pensador del Ser.





Der Wind ("El viento").




Para mayor información, véase la página web de la editorial de Vittorio Klostermann.


El contenido del volumen puede consultarse en el índice que ofrece Wikipedia.


Pueden leerse también las recensiones (en alemán) de Botho Strauß en el Frankfurter Allgemeine Zeitung y de Heinz Schlaffer en el Süddeutsche Zeitung.



Heidegger, Martin, Gedachtes, Gesamtausgabe, Band 81, herausgegeben von Paola-Ludovika Coriando, Frankfurt am Main: Vittorio Klostermann Verlag, 2007, 360 S.



Heidegger junto a Hans-Georg Gadamer en Todtnauberg, construyendo la cabaña de la Selva Negra.