sábado, 8 de febrero de 2014

El ave de emparrado y la experiencia estética (Boletín de Estética, Nº 25)

 
 
El macho no escatimará esfuerzos para seducir a la hembra; por ello empieza a entrelazar las ramas con las que, al cabo de unos cinco o seis meses, habrá construido una compleja obra arquitectónica decorada con flores (que renueva cada vez que se marchitan), plumas, tapas de botella y otros objetos que recicla del ambiente cercano. En ocasiones también pinta el interior de esta edificación que no usarán nunca como nido, mezclando su saliva con bayas, corteza, carbón y tierra. Por esta admirable arquitectura, plena de brillantez y buen gusto para el ojo humano, se le conoce como "ave de emparrado" (bowerbird). Es el nombre familiar de una veintena de especies que viven en Australia y Nueva Guinea. A la hembra deberá parecerle también una obra admirable; en caso contrario, alzará el vuelo para elegir a otro pretendiente. Pero si la convence, entra al emparrado para observar desde allí al arquitecto, que entonces ejecuta una danza y un canto destinados a mostrar sus cualidades en acción. Con su canto imita a otras aves y asimismo sus propios gritos de amenaza (que la hembra, desde luego, identificará como imitaciones y no como amenazas reales). Además de complacer con todo esto la apreciación estética de la hembra, la pequeña "trampa" de seducción le concede también ventaja para escapar fácilmente si no termina de estar convencida.






















En este motivo natural encuentra Jean-Marie Schaeffer la inspiración inicial para escribir un artículo sobre la experiencia estética que acaba de ser traducido para el Nº 25 (2013) del Boletín de Estética del Programa de estudios en filosofía del arte del Centro de Investigaciones Filosóficas (Argentina). La teoría de la que se sirve es la que denomina "señalización costosa" o "señalización honesta". Con ella busca esclarecer el funcionamiento del placer y de la cognición implicadas en lo que -sin mucha claridad al respecto- denominamos "experiencia estética". Lo que sugiere el filósofo (que es director de estudios de la École des Hautes Études en Sciences Sociales) es que "los procesos cognitivos y apreciativos de la hembra son homólogos a los que operan en la experiencia estética humana" (p. 15). Ello lo conduce a enfocarse en la peculiar "inflexión" que opera en dicha experiencia; es decir, en la atención, distinguiendo la "atención estética" de la "atención común", para, finalmente, englobar en torno a ella a la percepción, la imaginación y el intelecto. En el camino aborda fenómenos que nos son fácilmente reconocibles pero no tan fáciles de explicar, como por ejemplo que, en actitud estética, nuestra atención se dirija más a lo particular que a la generalización y que perciba mejor los detalles, es decir, que la percepción sea más fina. Cabe destacar que Schaeffer se interesa en darle a sus indagaciones asidero natural. Aquí se basa especialmente en las neurociencias para observar que la plasticidad neuronal (que permite que un "experto en sentido común" pero ingenuo en experiencia estética acceda a ésta última) no es el resultado de condiciones objetivas en el individuo, sino de estrategias de la atención. En ese sentido, hay "las mismas representaciones neuronales de entrada en todos los sujetos. Éstos se distinguen únicamente en lo que concierne a su capacidad o no de acceder, gracias a una estrategia descendente, es decir, guiados por una tarea atencional, a tal o cual nivel de ese procesamiento ascendente" (p. 18). Quizás algo no muy distinto deba decirse de la imaginación filosófica.

Un segundo artículo completa este número del Boletín de Estética: "Doble exposición. Escritura palimpséstica y textura de imagen en la prosa tardía de Benjamin". Su autor, Michael W. Jennings, toma la práctica de la escritura palimpséstica (la creación de un texto a partir de otro) para proponer una estructuración de Infancia en Berlín hacia 1900 en relación con Dirección única. Se trata de un análisis exegético que concluye observando el carácter fotográfico de las Denkbilder que componen Infancia en Berlín hacia 1900.


El Boletín de estética Nº 25 (2013) puede ser libremente descargado en su página Web.
 

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