viernes, 31 de julio de 2009

¿Bello y desagradable? Del sentido utilitario (en la estética musical) de la división kantiana entre bello, agradable y bueno



Evgeni Nesterenko, "Black Eyes", en: Russian Troika (Melodiya, 1997).

Vamos al teatro, tomamos juntos un café, hablamos de tantas cosas simples pero importantes, la miro sonreír y pienso que es muy bella. Sin embargo, de ninguna manera puedo separar ese juicio de gusto del interés y el agrado que ella produce en mí. Se trata de asuntos bien distintos, me diría Kant, pero ¿de qué puede servirme entonces hacer tales distinciones y, más aún, pretender un juicio de gusto puro, independiente de todo aquello que pareciera acompañarle por necesidad?

Es conocido que, en los primeros parágrafos de su Crítica de la facultad de juzgar, Kant pretende separar al juicio de gusto y dotarlo de total autonomía frente a sus posibles acompañantes, tanto los sensibles como los conceptuales. Lo que le resulta extraño a la sensibilidad de nuestro tiempo -y más tras la crítica hegeliana del formalismo trascendental- es su insistencia en que el juicio de gusto sea visto como algo puro, especialmente en lo que atañe a su relación con el agrado. ¿Cómo puedo considerar que es bello algo que no me interesa o que me desagrada? ¿Para qué?

En los parágrafos 2 y 3 Kant sostiene que "cuando se pregunta si algo es bello, no se quiere saber si a nosotros o a cualquiera le va en algo la existencia de la cosa, (...) sino cómo la juzgamos en la mera contemplación", es decir, si el objeto es bello o no, independientemente de que nos interese, e incluso de que nos parezca bueno: "Una obligación de gozar es un desatino manifiesto. Y también tiene que serlo una pretextada obligación de acciones que tengan por meta suya no más que el gozo". La representación (propia del entendimiento) que hay en el juicio de gusto respecto del sentimiento de placer o displacer, debe ser vista como ajena a lo agradable y a lo bueno, en los que la relación con el sentimiento de placer -afirma Kant- es de otra índole pues no es tan libre e inmediata como en el mero juicio de gusto.

En el caso de la música, siguiendo el sentido de los ejemplos que da Kant, podría decir que la música de Wagner no me interesa, pero a pesar de ello se me seguiría demandando que diga si la considero bella o no. Del mismo modo que podría agradarme una tonada "pegajosa" que sin embargo estime claramente como no bella. La importancia de distinguir lo bello de lo agradable radica en que, además de ocupar su lugar en el proyecto crítico, nos permite comprender con claridad las distintas relaciones que cualquier sujeto empírico puede entablar con su sentimiento de placer o displacer, para así dilucidar aquello que se atribuya equivocadamente al gusto. Por ejemplo, si yo le increpara a alguien que le guste una canción cuya pobreza en armonía y letra evidenciaran con toda claridad que no es bella ni buena, éste me podría replicar con toda justicia que el placer que siente por dicha canción es por el deleite que le produce su melodía, cosa distinta a juzgar la belleza de su composición (juicio de gusto) o la corrección de su letra (juicio lógico), y mucho menos si su "concepto" es moralmente bueno o no. O si digo que me gusta una canción cantada en ruso, mal haría alguien en juzgarme porque no entiendo lo que ésta dice, pues el juicio de gusto (decir que es bella) no depende de los conceptos que llevan consigo las palabras y que corresponden a otro tipo de juicios: los lógicos.























Por otro lado está el tema de la comunicabilidad y la consiguiente universalidad del juicio de gusto; esto es, el "momento cuantitativo" del mismo (parágrafos 6 al 9). La distinción precedente alcanza también a este momento en tanto que permite garantizar la universalidad del juicio de gusto. Si Hume dice que "nunca convencerás a un hombre, que no esté acostumbrado a la música italiana, y que no tenga oído para seguir sus intrincaciones, que una tonada escocesa no es preferible"*, Kant nos aclara que eso puede referirse con toda exactitud al interés que es propio del agrado (§ 3), precisamente porque es subjetivo, pero no propiamente al gusto, que sí puede universalizarse. En efecto, independientemente de todo condicionamiento de su contexto histórico, social o educacional, ese escocés podría considerar más bella una sinfonía de Mozart o un huayno del Perú sin necesidad de haber acostumbrado su oído a ellas o de tenerlo demasiado entrenado para comprenderlas. En todo caso, los conflictos generacionales a veces son más reales que los geográficos.

Hay que decir, por último, que la división kantiana es sólo un ejercicio analítico, útil para evitar dogmatismos teóricos y prácticos, pero que no pretende presentar una división que se dé como tal en la realidad. Además, evidentemente, esta división no tiene que ser aplicable en todas las instancias del gusto. La mirada, la voz, la sonrisa de esa mujer me dicen claramente que mi gusto por ella está necesariamente acompañado del interés (en su existencia) y el agrado que tengo al estar junto a ella. Y son precisamente esos instantes de goce estético pleno los que uno quisiera -ante la falta de eternidad que les es propia- que se repitan de idéntica manera una y otra vez. Uno quisiera... pero sabe que no será así.

* Hume, David, “The Sceptic”, en: The Philosophical Works of David Hume, edición de T.H. Green y T.H. Grose, vol. 3, Londres: Longman; Green, 1874-75, p. 217.

jueves, 30 de julio de 2009

Entender la música (Kant y la condición humana - Antropología músical)


Miles Davis Quintet, "It never entered my mind", en: Walkin' (JVC, 1954).

Se dice comúnmente que los animales y las plantas reaccionan favorablemente a la música bella (entendiendo por ésta a la más carente de disonancias) y se traslada eso al hombre queriendo demostrar el rol terapéutico de la misma. Se dice también que los ángeles entonan en honor de Dios bellísimas melodías que el hombre sólo podría percibir con un arrebato místico de los sentidos. Se dicen muchas cosas. El problema es que comúnmente se cree sin reparos en cosas que no resisten el menor rigor conceptual. De allí la importancia teórica y práctica de la filosofía crítica. Su misión fundamental es la de aclarar los entuertos en los que se coloca la propia razón humana respecto de sus conceptos y categorías.

En este caso lo que importa analizar es si la percepción del hombre es igual a la de los animales y a la de los espíritus puros como para realizar dichas transposiciones sin problema alguno. De este modo se respondería además a dos preguntas importantes: ¿Qué significa entender la música?, y ¿quién está facultado para entenderla?

En medio de su distinción entre lo agradable, lo bello y lo bueno (Crítica de la facultad de juzgar, § 5), Kant señala que estas expresiones, todas referidas a la complacencia, no son sin embargo iguales; y entonces define:
- Como agradable – lo que deleita.
- Como bello – lo que simplemente place.
- Y como bueno – lo que es estimado o aprobado.
Esta tríada se corresponde con las tres instancias que interactúan, según Kant, en la condición humana:
- Sensibilidad,
- Entendimiento y
- Razón.
Si la consabida definición aristotélica según género próximo y diferencia específica nos decía que el hombre es un “animal racional”, con ello no se distanciaba especialmente de la disyuntiva idealista entre sensibilidad y razón, dentro de la cual lo propio del hombre, en tanto poseedor de logos, es justamente lo racional, y por lo cual es la razón, con todos sus contenidos conceptuales, la que debe guiar sus acciones y orientarlo hacia su origen en la divinidad que es logos puro… etc. En cambio, Kant prefiere introducir una instancia intermedia –el entendimiento– y destacarla como lo característico del hombre, de todo hombre. Ni la sensibilidad, que comparte con los animales, ni la razón, que bien pudieran tener los espíritus, caracterizan al hombre aunque formen parte de lo que éste es. Lo único que puede entonces atribuírsele con certeza es el carácter formal de su conocimiento. En el caso de la música: su capacidad para entenderla, que es lo que corresponde al juicio de gusto, y eso se refiere específicamente a todos los aspectos relacionados con la composición en sí. No se refiere el filósofo crítico a algún contenido específico, que pudieran ser tan diversos como subjetivos, sino a la capacidad misma para percibir unos sonidos, asignarles inmediatamente un orden (algo meramente formal) que los haga ser captados como música, y juzgar si son bellos o no (pero sin someterlos a concepto alguno).

Esto tiene consecuencias importantes sobre el idealismo musical. El idealista sostiene que la música no puede reducirse al goce sensible porque con ello se desconocen las estructuras y categorías sobre las cuales toda música es creada. Ese es, por ejemplo, el núcleo de la crítica de Adorno a la improvisación en el jazz: todo lo musical está necesariamente sometido a conceptos. No aceptar ese sustrato racional es para el idealista ser un ignorante o un embustero, incluso desde Platón mismo, para quien, en consecuencia, si el origen está en la unidad, es por necesidad que lo bello deba unirse a lo bueno. Lo estético, lo sensible, debe ser asumido en función de lo racionalmente bueno, como él hace con la música apolínea en República. Para Kant, dicho sometimiento implica un salto ilegítimo de la razón – una proyección exagerada, así como exagerado es pretender también una intuición intelectual.

Es entonces que, en dicho parágrafo, nuestro filósofo afirma lo siguiente:
El agrado vale también para los animales desprovistos de razón; la belleza sólo para los hombres, es decir, para seres [de naturaleza] animal y, sin embargo, racionales aunque no sencillamente como tales (espíritus, por ejemplo), sino a la vez como de índole animal; lo bueno, en cambio, para todo ser racional en general. (CFJ, § 5)
Como se ve, ni los animales ni los ángeles podrían juzgar la belleza de algo. Los animales por ser pura sensibilidad, es decir, por guiarse instintivamente sólo según su deleite. Los espíritus por carecer de toda sensibilidad y guiarse únicamente por lo racional. Los primeros, en todo caso, son expresión pura del agrado, mientras que los segundos a lo más pueden constituir un tribunal de lo bueno.

Queda claro que si los ángeles tocan una bella música, ellos no pueden saber que lo es. E incluso si se acepta que el orden divino es buena música (o buena armonía), Dios mismo no podría saber si además de buena es bella. El juicio de gusto es un privilegio humano, especialmente si se considera que la música involucra necesariamente la temporalidad y el devenir. Si se asume que Dios es eterno y atemporal, ¿qué significaría exactamente una "música de Dios"? (Ahí empiezan las especulaciones sin sentido de los mistagogos.) Por eso, por ese privilegio de la finitud humana, Hölderlin (que había leído con profundidad la Crítica de la facultad de juzgar) concluirá:
(…) Nicht vermögen
Die Himmlischen alles. Nämlich es reichen
Die Sterblichen eh’ an den Abgrund. Also wendet es sich
Mit diesen. Lang ist
Die Zeit, es ereignet sich aber
Das Wahre.

(…) No lo pueden
Todo los celestes. En efecto alcanzan
Antes los mortales el abismo. Así se vuelve [lo Uno]
Con éstos. Largo es
El tiempo, pero acaece
Lo Verdadero.

Mnemosyne, 3ra. versión, II, 1032.

En consecuencia, el poder decir que una música es bella es algo propio del hombre; sólo él está facultado para sentirla y entenderla. Pero, ¿cualquier hombre? En principio se podría suponer que ello dependerá del uso que haga cada uno con su razón y de la disposición que tenga para detenerse a analizar o estudiar las estructuras formales que hacen posible una música, lo cual siempre enriquece a una apreciación estética, pero Kant se refiere, más allá de los eventuales condicionamientos históricos, a esa disposición natural que tiene todo ser humano desde la posibilidad misma de escuchar y procesar lo que escucha. Y allí coloca por lo tanto su pretensión de universalidad. El ámbito del entendimiento se extiende desde la captación misma hasta el juicio de gusto. Su relación con la razón tiene una importante barrera: puede en efecto relacionarse la música con conceptos, pero sabiendo siempre que su fundamento no está allí sino del lado de la sensibilidad: en el oído y en el placer. De este modo logra Kant rescatar además una determinada complacencia que sería la única
complacencia desinteresada y libre, pues ningún interés, ni el de los sentidos, ni el de la razón, fuerza la aprobación. De ahí que se podría decir de la complacencia que se refiere, en los tres casos mencionados, a la inclinación, al favor y al respeto. Pues el favor es la única complacencia libre. Un objeto de la inclinación y uno que nos es impuesto para ser deseado por una ley de la razón, no nos deja libertad alguna para hacernos de él un objeto de placer [puro]. (CFJ, § 5)
Quien diga que sostener nuestro gusto en lo sensible -y no en lo racional- es volvernos como animales (nothing but mammals), en realidad no tiene la más mínima idea.

viernes, 24 de julio de 2009

También vienen...


Del 20 al 25 de julio
II Encuentro Nacional de Percusión

Conservatorio Nacional de Música

Lunes 20
Concierto Inaugural

Ensamble de Percusión del Conservatorio
Sala Principal del Conservatorio
Jr. Carabaya 421, Lima
Hora: 7:30 p.m.

Martes 21
Concierto de Música Peruana

Presentación del grupo Fiesta Negra
Auditorio de la Derrama Magisterial
Av. Gregorio Escobedo 598, Jesús María
Hora: 7:30 p.m.

Miércoles 22
Concierto de Música Contemporánea

Solista: Mathias Reumert (Dinamarca)
Centro Cultural Peruano Japonés
Av. Gregorio Escobedo 803, Jesús María
Hora: 7:30 p.m.

Jueves 23
Concierto de Jazz

Solista: Efraín Toro (Puerto Rico)
Sala Principal del Conservatorio
Jr. Carabaya 421, Lima
Hora: 7:30 p.m.

Viernes 24
Concierto de Marimba
Solista: Gwendolyn Burgett (Estados Unidos)
Centro Cultural Peruano Japonés
Av. Gregorio Escobedo 803, Jesús María
Hora: 7:30 p.m.

Sábado 25
Recital de Percusión
Ensamble de Percusión del Conservatorio
Sección Niños y Jóvenes
Sala Principal del Conservatorio
Jr. Carabaya 421, Lima
Hora: 12:00 m

Concierto de Clausura
Teatro Felipe Pardo y Aliaga
Cruce de Jr. Cotabambas y Jr. Apurímac, Lima
Hora: 7:30 p.m.

Ingreso libre a todos los recitales.


07 de agosto
Olga Tañón + Los Ilegales

Lugar: Explanada del Estadio Monumental
Precios:
•Platinum S/. 339.00
•Super VIP S/. 258.00
•VIP S/. 208.00
•Preferencial S/. 157.00
•Platea S/. 106.00
•Tribuna S/. 55.00
Entradas a la venta en Tu Entrada de Plaza Vea y Vivanda


08 de agosto
50 Cent + Tego Calderón + Tito "El Bambino"
Urban Dance 2


En los últimos años, el arte urbano ha ido adquiriendo una creciente popularidad en Lima, incluso al costo de sacrificar algunas de sus estructuras "underground", como el graffiti de galería. En cuanto a la música, lo que no pudieron hacer el rap ni el hip-hop en su momento, lo ha venido a lograr un género que desciende en parte de ellos: el reggaetón. Esta segunda edición del Urban Dance, nos trae a dos de sus representantes más notables, que han encontrado en Lima a un público fiel: Tito "El Bambino" y Tego Calderón. Este último, que ya ha estado en varias ocasiones en nuestro país, tiene una creatividad que mezcla muy eficazmente los ritmos que más influyen en el reggaetón en general – el rap, el hip-hop y la salsa. Junto a ellos se presentará uno de los grupos más influyentes en el desarrollo del hip-hop: 50 Cent, el cual, sin embargo, por los motivos antes señalados, es probable que tenga menos acogida que los otros dos. A pesar de ello, el intento de los organizadores por evidenciar esa filiación musical que amplía la historia del reggaetón, así como por expandir los gustos musicales del público limeño que sigue el llamado "arte urbano", es importante y debe mantenerse. Así, además, puede el reggaetón irse ganando cierto respeto -aunque no sea el agrado- de quienes ven a este género como uno que mal hace en considerarse musical; es decir, el tipo de crítica conservadora que hasta Mozart o Beethoven escucharon en sus épocas (sin hacer comparación alguna). Felizmente, la música -todo tipo de música- está muy por encima de esas críticas que no le afectan en absoluto.

Lugar: Explanada del Estadio Monumental
Precios:
Con tarjeta Interbank (del 24 de julio al 8 de agosto):
•Kandavu S/. 386.00
•Super VIP S/. 295.00
•VIP S/. 204.00
•Intermedia S/. 113.00
•General S/. 49.00

Precios full:
•Kandavu S/. 428.00
•Super VIP S/. 327.00
•VIP S/. 226.00
•Intermedia S/. 125.00
•General S/. 54.00
Entradas a la venta en Tu Entrada de Plaza Vea y Vivanda
Se anuncia también un próximo arribo de Cypress Hill para el 10 de octubre.


13 de agosto, 7:00 p.m.
Paul Di'Anno
Lugar: Centro de Convenciones Scencia
Precios (hasta 2 de agosto):
•Puerta VIP S/. 105.00
•General S/. 84.00

Precios full:
•Puerta VIP S/. 135.00
•General S/. 114.00
Entradas a la venta en Tu Entrada de Plaza Vea y Vivanda


15 de agosto
Kevin Johansen + Liniers
Gira Oops!

La música del cantautor argentino Kevin Johansen exuda sencillez, vitalidad y humor; nos recuerda que las más serias y complejas de las composiciones musicales son en realidad las aproximaciones menos serias hacia la música. Esa inmediatez que lleva consigo en la vitalidad del goce sensible, hace que su música -en tanto juego sonoro- se amiste fácilmente con otros juegos de la sensibilidad. Por ello, difícilmente podría haber encontrado Johansen mejor compañía que la del caricaturista argentino Ricardo Siri, más conocido como Liniers, que puede proporcionarle la imagen divertida y mordaz a las que nos tiene ya acostumbrados en sus viñetas. El interés también reside en que cada concierto implica la improvisación en la interacción entre el cantautor, el caricaturista y el público; interacción en la cual Liniers aprovecha bien la posibilidad del uso de la palabra escrita, independiente de dibujo alguno, e incluso en ocasiones se anima a cantar, mientras que Johansen puede a su vez animarse a dibujar. En definitiva, éste promete ser un concierto especialmente interesante y divertido.

Lugar: Auditorio del Colegio Santa Úrsula
Precios:
•PLATINUM – S/. 160
•SUPERVIP – S/. 140
•VIP – S/.120
•MEZZ 1 – S/. 100
•MEZZ 2 – S/. 80
•MEZZ 3 – S/. 60
Entradas a la venta en Teleticket de Wong y Metro



20 de agosto
The Ten Tenors


A este concierto es altamente recomendable NO asistir. A estos señores se les ocurrió aprovechar la coyuntura abierta por Il Divo y otros grupos de tenores, para cantar cualquier cosa y de cualquier forma bajo el rótulo de Pop-Ópera, ¡y siendo no menos que diez de ellos! Quien piense que "cantan lindo", o bien se deja llevar por algún factor extramusical, o bien tiene un malísimo oído, completamente inexperto en polifonía. En efecto, si de polifonía se trata, uno preferiría incluso a esos monjes españoles entonando sus viejos cantos gregorianos.


22 de agosto
Vanessa Pérez
Concierto de piano

El repertorio incluirá la Partita N°2 en do menor de Johann Sebastian Bach, dos movimientos de la suite Iberia de Isaac Albéniz, De Prole do Bebe N°1 de Heitor Villa-Lobos y cuatro baladas de Chopin.

Lugar: Auditorio del Colegio Santa Úrsula
Precios:
•GENERAL – S/. 30
•PLATINUM CENTRAL – S/. 250
•PLATINUM LATERAL – S/. 220
•PREFERENCIAL CTRL. – S/. 100
•PREFERENCIAL LTRL. – S/. 70
•VIP CENTRAL – S/. 180
•VIP LATERAL – S/. 140
Entradas a la venta en Teleticket de Wong y Metro


22 de agosto
Don Carlos + Apple Gabriel + Johnny Dread
Lima Reggae Festival
Lugar: Centro de Convenciones Scencia
Precios (del 7 de julio al 3 de agosto):
•Super VIP S/.116.00
•VIP S/. 95.00
•General S/. 69.00


Precios full:
•Super VIP S/.126.00
•VIP S/.105.00
•General S/. 80.00
Entradas a la venta en Tu Entrada de Plaza Vea y Vivanda


23 de agosto
Paul Potts

Passione
South America Tour

Que los tenores autodidactos no puedan ser buenos, es algo que ya había desmentido con creces la gran voz de Mario Lanza. En este caso, el inglés Paul Potts ha causado también gran asombro a partir de su aparición en un concurso televisivo y su posterior divulgación por el soporte de YouTube. A decir verdad, su versión de Nessun Dorma de Puccini, que cantó en dicho programa, se queda un poco corta en intensidad, sea que se le compare o no con la de Pavarotti (porque en el fondo toda comparación es innecesaria). Esto no es poco importante pues en ese "plus" está la maestría canora que, por ejemplo, sí tenía Lanza. No obstante, la voz de Potts es realmente muy buena. La cuestión es si con la ejercitación y los cuidados necesarios podrá mejorarla aún más para llegar a ser el gran tenor que quiso siempre ser, más allá de la acogida internacional que está teniendo actualmente. En este éxito ha jugado un rol muy importante el hecho extramusical de que antes de su descubrimiento haya sido "un simple mortal", uno además de clase media baja que se dedicaba a vender celulares. Afortunadamente en su caso, a diferencia de varios otros, lo que prima es su talento vocal, y esa es también su actual promesa.

Lugar: Centro de Convenciones María Angola
Entradas a la venta en Tu Entrada de Plaza Vea y Vivanda
Puede visitarse su página Web en:
http://www.paulpottsofficial.com/es/



28 de agosto (en Lima)
29 de agosto (en Arequipa)
Los Fabulosos Cadillacs
Satánico Pop World Tour 2008-2009



LFC son una de las mejores bandas de la música latina. Su reagrupamiento y retorno a los escenarios el año pasado mostró claramente las razones de eso. Ahora regresan dentro de la misma gira, el Satánico Pop World Tour 2008-2009, para mantener a Lima bailando al ritmo de esa magnífica fusión de ska, cumbia, reggae, salsa, dub, tango, rock, etc., tocando un día después en el Jardín de la Cerveza de Arequipa. A mi juicio, no hay otro grupo en Latinoamérica que se haya nutrido tanto de casi todos los géneros populares de la región, y que se mueva entre ellos con tanta frescura y habilidad. Además, sigue muy vigente aquello que en sus inicios decía Vicentico cuando se le criticaba en la prensa musical el valor de sus letras:
En este país se tiene un concepto totalmente equivocado de lo que es una buena y una mala letra. La pauta es que la gente cree que Fricción es un grupo intelectual o que Baglietto es un buen compositor. No es así. Las letras de Los Twist son mil veces mejores que la de Fito Páez, por ejemplo. Son más inteligentes y describen la realidad mucho mejor. Creo que nosotros, por lo menos, no escribimos estupideces, que no decimos que está todo bien, que no somos ni Palito Ortega ni Soda Stereo.

Nuestras letras encierran en ciertos casos un poco de ironía relacionada con la pose y la transa de algunos sectores –sentenciaba Vicentico-. Pareciera que nos tomáramos todo en joda, pero no siempre es así. Se tratan de historias personales, si bien puede identificarse cualquiera con ellas. Esencialmente a nosotros nos gusta que la gente se entretenga tanto como nosotros cuando estamos sobre el escenario. Nuestro mensaje está dado básicamente por la música. Es algo así como ‘bailá y callate’, cosa que nuestro público lo entiende a la perfección.
(Fuente: http://www.lfcrarezas.com.ar/GH04.htm)


Lugar: Plaza deAcho (28 de agosto)
Jardín de la Cerveza (29 de agosto)
Entradas a la venta en Tu Entrada de Plaza Vea y Vivanda


05 de septiembre
Juan Luis Guerra y la 4.40
Tour La Travesía 2009


La bachata tiene nombre propio: Juan Luis Guerra. Los años han confirmado que el dominicano tiene una de las voces más valiosas y representativas de la canción latinoamericana. Nadie como él y su también inigualable 4.40 han sabido expresar esa vitalidad que enamora al espíritu y mueve al cuerpo caribeño en clave de bachata y de merengue. El aporte de Juan Luis Guerra a estos géneros es indiscutible, manteniéndose siempre vigente en el gusto popular sin repetirse ni vivir de su pasado.
Lugar: Explanada del Estadio Monumental
Entradas a la venta en Tu Entrada de Plaza Vea y Vivanda






09 de septiembre
Plácido Domingo

El gran tenor español se encuentra realizando una gira mundial dentro de la cual ha incluido una presentación en nuestro país. Si bien se trata de una de las voces más importantes en la lírica mundial, la lástima es que no lo escucharemos en una obra lírica, sino que ofrecerá un repertorio fundamentalmente popular. Por un lado está el problema de no tener una plaza lírica importante (que le pudiese ofrecer una participación en una ópera o un oratorio, por ejemplo), problema que por ahora no parece tener solución cercana, y por otro lado está la necesidad que ha tenido la ópera -y la música académica en general- de recurrir a los cancioneros populares. Lo cierto es que ese afán por recuperar una vitalidad perdida y traspasar al mismo tiempo las barreras de lo culto, ha generado resultados desiguales. En algunos casos es posible que nos emocionemos hasta las lágrimas, pero en otros cabe preguntarse si había que sacrificar de ese modo las versiones originales. También podría uno preguntarse si realmente atraen un nuevo público hacia la música académica... De cualquier modo, esta historia es antigua. No nace con los actuales grupos de tenores, como Il Divo o The Ten Tenors, que a su vez son herederos de la célebre reunión de los tres más importantes tenores contemporáneos: Pavarotti, Domingo y Carreras, sino que en buena cuenta empezó cuando los grandes tenores de antaño, entre los que se encontraba Caruso, comenzaron a popularizar algunas arias -especialmente las románticas- y se apropiaron también brillantemente del cancionero napolitano, con temas como O sole mio!, Funiculi, funiculà, La donna è mobile (de Rigoletto), etc. Esto era parte de esa búsqueda de nuevos aires en la vitalidad latina que tomó con fuerza a los músicos académicos. De allí era natural esperar que se incorporasen temas ibéricos y latinoamericanos (zarzuelas, boleros, tangos...), y por esa vía es que Domingo ha adaptado a su voz La flor de la canela y El cóndor pasa, de Chabuca Granda y Daniel Alomía Robles, respectivamente.

Lugar: Explanada del Estadio Monumental
Con Tarjeta Interbank (hasta 10 de agosto):
•Kandavu S/. 694.00
•Super VIP S/. 532.00
•VIP S/. 410.00
•Preferencia S/. 248.00
•Intermedia S/. 167.00
•Platea S/. 101.00
•Tribuna A y B S/. 83.00
•Tribuna INC S/. 26.00
Con Tarjeta Interbank (del 11 de agosto al 9 de septiembre):
•Kandavu S/. 736.50
•Super VIP S/. 564.50
•VIP S/. 435.00
•Preferencia S/. 263.00
•Intermedia S/. 177.00
•Platea S/. 107.00
•Tribuna A y B S/. 88.00
•Tribuna INC S/. 27.50

Precios full:
•Kandavu S/. 864.00
•Super VIP S/. 662.00
•VIP S/. 510.00
•Preferencia S/. 308.00
•Intermedia S/. 207.00
•Platea S/. 125.00
•Tribuna A y B S/. 103.00
•Tribuna INC S/. 32.00
Entradas a la venta en Tu Entrada de Plaza Vea y Vivanda

lunes, 20 de julio de 2009

Quino en Lima: 14a. Feria Internacional del Libro


Esta semana se abre la 14ª Feria Internacional del Libro de Lima (FIL-Lima 2009). Al parecer, en cuanto a editoriales y libros, no habrá mayores novedades. Las mismas editoriales de siempre ofrecerán algunos descuentos sobre las publicaciones que regularmente se encuentra en librerías. Algunas novedades menores aparecen siempre, pero sigue siendo inexplicable la poca capacidad (o disposición) de la Cámara Peruana del Libro para lograr convocar a editoriales importantes de otros países que tienen una distribución escasa o nula en nuestro país y que son las que harían que la Feria adquiera un carácter verdaderamente extraordinario. Afirmar que "la Feria del Libro de Lima tiene el mismo nivel e importancia que sus similares en Guadalajara, Santiago de Chile, Bogotá, Buenos Aires y Panamá" (por el mero hecho de pertenecer a ese circuito de cámaras del libro) es una absurda exageración, un insulto a nuestra inteligencia bibliográfica, tanto por los precios como sobre todo por la extensión (desde el espacio mismo) y por la variedad de los libros que se puede encontrar en dichas ferias.

Ese predominio del espectáculo y del comercio curiosamente invade el "mundo de los libros" que debiera serle ajeno y criticarle. El éxito se mide no por el nivel de lectura (y sobre todo por la capacidad de lectura compleja), sino por el número de asistentes a la feria y especialmente por el número de ventas. Del mismo modo, los escritores invitados son promocionados por sus premios y no por el contenido de sus libros mismos. Todo esto no es inocuo, sino que implica determinadas consecuencias negativas, en el mejor de los casos por omisión. Que lo que importe no sea la lectura misma, hace que la feria no se convierta en un espacio para desarrollar eficazmente la lectura, sino que sólo se quiere "promocionarla"; la cultura es un objeto que hay que saber vender, casi como los "éxitos" del Ministerio de Educación. Se asume que quien compra un libro lo lee, sin aprovechar la ocasión para trabajar en el problema real de que seamos el país con el nivel de comprensión lectora más deprimente de toda la región. Al contrario, el centro de la Feria es el exhibicionismo de los escritores. No por gusto el lema de esta edición de la FIL es: "Más espectacular".

De cualquier manera, no todo es siempre negativo; para eso existe la risa, incluso sobre temas políticos de primera importancia. Y la sorpresa de la FIL en cuanto a invitados se refiere se concentra este año en el caricaturista más importante de Latinoamerica: Joaquín Salvador Lavado, "Quino". Su presentación en la Feria, que este año se desarrollará en el Vértice del Museo de la Nación, se realizará el jueves 23 de julio a las 5:30 p.m., fecha en la que será entrevistado por Federico Salazar, quien probablemente sea una buena elección al tratarse de un periodista culto y divertido, poseedor de una ironía que bien puede congeniar con la de su entrevistado.

A continuación coloco algunas caricaturas "filosóficas" de este brillante artista que tendremos el gusto de ver y escuchar en vivo. Sencillamente genial. Sírvase darle la risa necesaria a cada una.

(Deducciones metafísicas... o Descartes después de Kant)

De: Quino, Déjenme inventar, Buenos Aires: Ediciones de la Flor, 1983.

(Filosofía "política"... o Heidegger y el nazismo)

De: Quino, Hombres de bolsillo, México: Tusquets, s/f.

(La pregunta fundamental de la metafísica... Leibniz-Heidegger)

De: Quino, Bien gracias, ¿y usted?, Buenos Aires: Ediciones de la Flor, 1976.

("¿Qué es esto - la filosofía?")

De: Quino, Toda Mafalda, Buenos Aires: Ediciones de la Flor, 1993.

(El genio maligno)

("Sócrates y la tragedia")

Se puede acceder a su página web oficial en: http://www.quino.com.ar/

Y a la página de la FIL-Lima 2009, donde puede encontrar el listado de expositores y la agenda de actividades, en: http://www.filperu.com/index2.php?id=1

sábado, 18 de julio de 2009

Temporada de Ópera 2009: El amor entre el extravío romántico y la magia del enamoramiento



"Una furtiva lágrima", romanza para tenor de la ópera L’Elisir d’Amore de Gaetano Donizetti. Canta: Enrico Caruso.

La asociación cultural Romanza continúa con la importante y encomiable labor de poner en la escena limeña al arte de la ópera. Para la temporada de este año han escogido dos títulos tradicionales que, dada su repetición, no tienen mayor interés por sí mismos. Por ello, los organizadores han puesto el énfasis en el repertorio internacional y especialmente en una puesta en escena renovada, transpuesta a inicios del siglo XX para La Traviata, la célebre adaptación verdiana de La dama de las camelias de Alexandre Dumas, y a mediados del mismo siglo para L’Elisir d’Amore.

La utilización de este tipo de transposiciones para "demostrar" la universalidad y el valor clásico de una obra determinada, pocas veces le hace un verdadero favor a esa obra. Desde luego habrá que esperar a ver esta escenificación para juzgar adecuadamente, pero la concepción misma de este recurso, tan utilizado actualmente en las representaciones dramáticas, es desde ya un concepto equivocado si se piensa que con ello se maneja y se hace explícita la universalidad de una obra, tal como afirman en este caso sus organizadores: "demostrándose que la concepción clásica de la trama argumental de ambas óperas es adaptable a cualquier época pues tratan de situaciones inherentes a la condición humana". Esta concepción, valgan verdades, es una versión simplista de aristotelismo, que pierde por entero de vista la constitución ontológica del arte en aras de una mayor proximidad con el público y por ende de un mayor éxito comercial. En nuestro medio eso es bastante común, por ejemplo, de un modo bastante exagerado y burdo, en las escenificaciones que usualmente hace Édgar Saba de las obras más clásicas del repertorio teatral de Occidente. "Se trata de un rey Midas invertido", me dijo con total acierto una vez un amigo.

Esperemos que este no sea el mismo caso. El que la dirección de escena de La Traviata esté en manos de una mujer con mucho más visión del teatro, bien podría asombranos. Se trata de la prestigiosa directora irlandesa Vivien Hewitt, que ya el año pasado estuvo entre nosotros encargándose con suficiente soltura del montaje de Tosca. Pero la transposición de L’Elisir d’Amore al Perú de la década de 1950, "con jeans y polleras", hecha por un realizador nacional, Emilio Montero, genera ciertamente mucho más dudas que el anunciado "art deco" de la primera.

Algo distinto, en verdad polémico para las ortodoxias teatrales pero sin perder su sustento como una re-presentación, es lo que hizo en su momento Patrice Chéreau cuando dirigió la escena para la tetralogía de los Nibelungos de Wagner, bajo la batuta también vanguardista y rica en contenidos del maestro Pierre Boulez. Chéreau logró plasmar allí, entre el mundo mecanizado y decadente de los dioses nórdicos y la sociedad industrial del hombre europeo de la época de Wagner, un mundo mítico enteramente autónomo y de enormes e impactantes dimensiones, como debía de ser para la Gesamtkunstwerk wagneriana. Véase por ejemplo su magnífico arte para la célebre cabalgata de Las Valquirias:



O la escena final del Crepúsculo de los dioses, plenamente cargada de simbolismo:



Por último, sólo queda esperar que la escena operística se consolide en Lima, a la vez que se le conceda, con la tantas veces aplazada refacción del Teatro Municipal, un espacio más idóneo (Enrique Bernales, presidente de Romanza, ha asegurado que el próximo año se cambiará por fin de escenario). Lo lamentable en cuanto a esta consolidación es que el objetivo de la misma parece estar dirigido a la cantidad (Bernales dice apuntar a los cuatro títulos anuales que hubo hace unos años gracias a la dedicación de Luis Alva) más que a... no diré la calidad, pues el esfuerzo en ese sentido es también notorio, pero sí a una verdadera vanguardia en el rubro; es decir, al desafío del oído limeño con obras que no repitan los mismos repertorios de siempre dirigidos a la misma elite, en lugar de darle una auténtica vitalidad a la escena de la música académica en nuestro país con una selección más creativa. Lo mismo se aplica a la dirección de la Sinfónica. La apuesta por la descentralización a provincias sería también un paso importante por reforzar en los próximos años.


14, 15, 20, 22 y 23 de agosto
LA TRAVIATA
Ópera en 3 actos con texto de Francesco Maria Piave y música de Giuseppe Verdi
Teatro Segura

Dirección musical: ENRIQUE RICCI (España)
Dirección escénica, escenografía y vestuario: VIVIEN HEWITT (Italia)
Realización de Vestuario: EMILIO MONTERO (Perú)
Realización de Escenografía: PEPE SIALER (Perú)

ELENCO INTERNACIONAL Y NACIONAL















Violetta Valery: INA KANCHEVA (Bulgaria) (14, 20, 22 agosto)
JACQUELINE TERRY (Perú) (15, 23 agosto)
Alfredo Germont: CARLOS DUARTE (Argentina) (14, 20, 23)
ANDRÉS VERAMENDI (Perú) (15, 22)
Giorgio Germont: GIUSEPPE ALTOMARE (Italia) (14, 20, 22)
KÁROLY SZEMERÉDY (Hungría) (15, 23)
Flora Berboix: MÓNICA CANALES (Perú)
Gastone: MANUEL RODRÍGUEZ (Perú)
JUAN ANTONIO DE DOMPABLO (Perú)
Barone Douphol: XAVIER FERNÁNDEZ (Perú)
Dottore Grenvil: CARLOS MARTÍNEZ (Perú)
Marchese d'Obigny: OSCAR CUYA (Perú)
Giuseppe, sirviente de Violetta: NOÉ VALDIVIESO (Perú)
Annina, criada de Violetta: ANA MAMANI (Perú)
Coro Lírico "Ciudad de Lima". Director: JAVIER SÚNICO (Perú)
Orquesta “Ciudad de Lima”
Ballet Municipal. Directora: Lucy Telge


29 agosto, 3, 5 y 6 de septiembre
L'ELISIR D'AMORE
Opera en 2 actos con texto de Felice Romani y música de Gaetano Donizetti
Teatro Segura

Dirección musical: ESPARTACO LAVALLE TERRY (Perú)
Dirección escénica, escenografía y vestuario: EMILIO MONTERO (Perú)
Realización de escenografía: PEPE SIALER (Perú)

ELENCO INTERNACIONAL Y NACIONAL
Adina: IRASEMA TERRAZAS (México) (29, 5 setiembre)
LAURA SABATEL (España) (3,6 setiembre)
Nemorino: IVAN MAGRI (Italia) (29, 3, 6 setiembre)
JOSE CARLO MARINO (Perú) (5 setiembre)
Belcore: XAVIER FERNÁNDEZ (Perú)
Dr. Dulcamara: NORBERTO MARCOS (Argentina)
Giannetta: LORENA ARANDA (Perú)
Coro Lírico "Ciudad de Lima"
Director: JAVIER SÚNICO (Perú)
Orquesta “Ciudad de Lima”


Venta de entradas: Teleticket de Wong y Metro
Los abonos se venden desde ya a través de los teléfonos 433 3111 / 996042457 / 988149705 o al email: romanza@asociacionromanza.org
Visite la página de Romanza en: http://www.romanza.pe/

domingo, 12 de julio de 2009

¿La vaguedad de Kant o el dogmatismo de Schelling? (Sobre el error de Sulzer)




En el parágrafo 75 de su Filosofía del arte, cuando concluye la parte general y pasa al análisis especial de las artes "figurativas" (música, pintura y escultura), Schelling señala que le interesa observar por separado en cada una de ellas los dos aspectos entre los que se debaten las diversas potencias del arte: su materialidad y su idealidad. Es entonces, en su supuesta revaloración del arte musical, que afirma lo siguiente:

Sólo menciono históricamente que hasta ahora la música ha sido separada en general de las artes figurativas. Kant propone tres clases: discursivas, figurativas y el arte del juego de los sentimientos. Muy vago. Aquí la escultura y la pintura; allí la elocuencia y la poesía. Entre las de la tercera clase la música, lo cual es una interpretación enteramente subjetiva, casi como la de Sulzer, quien afirma que la finalidad de la música es la de despertar el sentimiento, lo que se aplica a muchas otras cosas, como a conjuntos de olores o gustos.

A decir verdad, hasta ahora yo había considerado que los malentendidos sobre la estética musical de Kant se debían fundamentalmente a Hegel, y quizá así sea por el alcance de su filosofía en la que critica severamente el formalismo estético de Kant, pero antes de éste debe considerarse el influjo no menos importante de la aproximación también idealista de Schelling. Así, por ejemplo, si un estudioso de Kant como Wheaterston (1996*) puede sostener que "el análisis kantiano de la música es claramente inadecuado" porque toma "como punto de partida un inicial examen trascendental y se dirige hacia una concepción de la música fundamentalmente personal y poco plausible", es porque Schelling tuvo éxito en instalar en la apreciación de la estética musical de Kant -incluso en la de los propios kantianos- la idea de que no tenía "buen oído", que fue demasiado superfluo y arbitrario en su breve y "vago" análisis de la música; es decir, que no tenía un oído ideal.

En efecto, Kant no tenía un oído ideal, porque para él este órgano es sencillamente un medio sensorial (físico) y no uno conceptual (véase por ejemplo su Antropología en sentido pragmático), pero ¿acaso quien pretende llegar a una verdad intelectual a través de la música tiene realmente buen oído? ¿No será -como afirma Nietzsche- que los idealistas tienen orejas de burro en lugar de oídos finos, y que no saben bailar?

Schelling simplifica deliberadamente la división kantiana de las artes para tratar de evidenciar (como si de una demostración a su favor se tratase) la especificidad y al mismo tiempo la completud de su propia división y jerarquía; a saber, la división entre artes figurativas y artes discursivas, en la cual la música es "figurativa" en tanto representación finita de lo infinito, de lo absoluto. Desde ese punto de vista, claro, la división kantiana carece de una Idea rectora que la determine por completo y que guíe la jerarquía de unas artes sobre otras con una unidad sistemática total, pero ¿es ello un descuido del prolijo filósofo crítico? Schelling y algunos kantianos, desde su idealismo, responden que sí, pero en las pocas menciones que Kant hace de la música es evidente el total empirismo con que aprecia al arte musical, y es tan coherente en eso, que no podría considerarse un error, sino una opción deliberada, sobre todo si a la luz del criticismo es insostenible eso de que la música tiene unas "alas invisibles" que de algún modo misterioso la llevan a la Idea (Schelling). El prejuicio idealista consiste en que precisamente la opción que toma Kant respecto de la música es una opción negada. Del mismo modo como la música no puede ser fundamentalmente diversión, igualmente no se puede definir su esencia como una enteramente sensible, ese "error" es una vaguedad porque no precisa la naturaleza ideal de su esencia, la ignora o descuida por no darle la importancia objetiva que tiene. De allí que el formalismo kantiano sea más bien un modo de preservar la subjetividad empírica y su juicio de gusto, y que se le acuse de hacer prevalecer su propio subjetivismo. Para el idealista es una necedad, una insensatez o una ignorancia desconocer el sustrato ideal que une todo. Kant mantiene ese idealismo respecto de la moral, pero no con las artes y en particular con la música.

El error de Sulzer en todo caso sería un error de imprecisión, pero sólo eso. Se hubiese fácilmente corregido especificando -como sí lo hace Kant- que se trata, en cuanto a la música, de sensaciones sonoras. Sin embargo, lo que realmente le molesta a Schelling no es esa vaguedad, sino el hecho mismo de circunscribir a la música dentro del ámbito de lo sensible; separarla de lo conceptual y no entender la "figuración" también en su presunto carácter ideal. En ese punto es donde en verdad se manifiesta toda su diferencia con Kant respecto de la música. Así, el "error" de Kant es en definitiva el de considerar a la música fundamentalmente como un "juego de bellas sensaciones sonoras". Esa definición formal -muy cercana por cierto al gusto del clasicismo musical, i.e. Mozart- se aleja en efecto del impulso idealista que todo lo somete a los contenidos de la razón o del saber absoluto, pero por ello mismo se acerca a un vitalismo que considera a la música valiosa por los motivos opuestos a los del idealista y que más bien considera a su revaloración de la música como un menosprecio del poder vital de la misma. El juego y la sensación que tiene el sonido, cuando está ordenado en una forma bella (una composición que la haga entendible como arte para cualquier hombre, incluso el más sencillo de todos), son lo que más acerca a la música con la pureza elemental -y no conceptual- de la vida misma.

Música y vitalidad: esa es también una deuda nuestra con Kant. Aunque al modo fino del gusto clásico (clasicista), y claro, siempre que "debía" hacerlo, Kant sí sabía bailar.


* Weatherston, Martin, “Kant’s Assessment of Music in the Critique of Judgment”, en: British Journal of Aesthetics, Vol. 36 (1996), p. 63.

domingo, 5 de julio de 2009

Heidegger y Mozart: "Sólo un dios puede salvarnos"




Se dice que al escuchar la música de Bach podemos sentir la nostalgia del paraíso, mientras que si escuchamos a Mozart estamos en el paraíso mismo. Heidegger no estuvo exento de interesarse por la música, y aparentemente Mozart era su compositor predilecto. Eso no haría sino confirmar la naturaleza de su predilección por el neoclasicismo. A Hannah Arendt le escribía cómo cuando escuchaba la Antígona de Orff en vivo, sintió en un momento como si los dioses hubiesen estado allí. ¿Qué dioses? Evidentemente no el de la onto-teo-logía, el dios cristiano, el de la metafísica tradicional que él criticaba y del que Nietzsche hubiese ya advertido su acabamiento, su muerte, su pérdida de sentido vital. ¿Qué dioses entonces? Evidentemente los de Hölderlin (Orff estaba adaptando la célebre y polémica traducción de Antígona que hizo Hölderlin). Quizá también los dioses de los griegos presocráticos, los dioses homéricos, aquellos que se enaltecían con toda esa arbitrariedad que les criticara Platón...


Lo cierto es que hay algo en Mozart que lo hace un músico único, y eso tiene que ver justamente con que uno se siente en presencia de algo sobrenatural pero a la vez muy humano y pleno de serenidad cuando se le escucha. Aparentemente eso mismo le pasaba a Heidegger. Por eso le dedicó al genial compositor una consideración especial en una de sus lecciones sobre el principio de razón suficiente, cosa que no hizo con ningún otro músico. No es en absoluto casual que lo mencione en esas lecciones. Más allá del aniversario del músico, que se cumplía por esos días, ese principio supone ser uno de los pilares fundamentales de la serenidad de la que goza la filosofía leibniziana, muchas veces tildada de optimista. Esa serenidad que es propia del clasicismo está impregnada de modo especial en la música de Mozart y en su modo mismo de composición, con ese don que se daba en él como si fuese una fuente de bellas emanaciones sonoras, como si la genialidad no fuese suya, sino como si fuese el mero instrumento de la divinidad.

Recientemente se ha traducido un libro excepcional: Encuentros y diálogos con Martin Heidegger (1929-1976). En él su autor, Heinrich Wiegand Petzet, da cuenta de esta predilección de Heidegger por la música y por Mozart:

Heidegger y la música: un tema que nos llevaría a una región cercana al corazón de este hombre, aunque conocida por pocos. Así, C. F. von Weizsäcker observó que la música apenas si ocupa un lugar en los discursos del filósofo sobre el arte. Pero sería erróneo deducir de allí que ella le fuera ajena. Al contrario. Su preferido era Mozart. El más bello testimonio de esto lo dio al comenzar una lección que coincidía con el bicentenario del nacimiento del compositor; citó allí un dístico de Angelus Silesius:

Un corazón que se encalma hasta el fondo para Dios como
Él quiere,
es tocado por Él con gusto: es su tañido de laúd.

Y agregó: "El tañido de laúd de Dios: eso es Mozart".
Petzet, Heinrich Wiegand, Encuentros y diálogos con Martin Heidegger (1929-1976), Buenos Aires: Katz, 2007, p. 29.


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